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La CEE discute los precios agrarios para la campaña 1982-1983

El Consejo de Ministros de Agricultura de la Comunidad Económica Europea (CEE) comenzó ayer dos días de negociaciones preliminares de cara a la fijación de los precios agrícolas para la campaña 1982-1983. Está también sobre el tapete otra serie de medidas paralelas, entre ellas la de protección de los llamados productos mediterráneos, propuesta por la Comisión Europea -órgano ejecutivo y burocrático de la Comunidad- y que Francia quiere ver adoptada urgentemente. Todo retraso en estos campos supone una demora en las negociaciones para el ingreso de España en la CEE. Los precios agrícolas han de quedar fijados el 1 de abril, a lo sumo, pero la tradición quiere que el acuerdo no sea logrado hasta mayo.

La Comisión ha partido de una norma de aumento de sus precios de un 5,5%, una de las más bajas de la última década. La reunión de ayer, que se proseguirá hoy, constituía un primer intercambio de puntos de vista sobre estos temas. Como indicó una fuente británica, cada país se pelea por aumentar los precios de sus propios productos y reducir los de los demás. Países como Grecia, con el agravante de su devaluación, e Italia han visto sus ingresos agrícolas reducirse en 1982, y, por tanto, piden un mayor aumento de estos precios para el próximo año que el que se ofrece. Francia adopta una aptitud similar, si bien intenta relacionar la aprobación de estos precios con la adopción de medidas protectoras para su agricultura mediterránea (frutas y hortalizas, aceite y vino). Por su parte, los países nórdicos desean ver unos precios más bajos. Los precios altos, según medios españoles, favorecerían a nuestros productores, si bien no a los consumidores.

La división entre el Norte y el Sur en el seno de la CEE es aparente. Los países mediterráneos, de moneda débil, quieren suprimir o al menos reducir los montantes compensatorios monetarios (MCM), que favorecen a los ricos países norteños. Los MCM vienen a ser los pagos de la Comunidad por la diferencia entre la llamada divisa verde y el verdadero valor de las monedas nacionales.

Un tema que se plantea en este Consejo es el de las propuestas de la Comisión referentes a la agricultura mediterránea, y que comprenderían unos mayores precios de intervención para las frutas y hortalizas, unas cuotas de producción para el aceite y el vino y unas medidas de corresponsabilidad para que sean los países productores y no la CEE los que pagen el coste de los excedentes. Aunque a última hora de ayer el Consejo de Ministros no había tenido aún tiempo de abordar este paquete -que en principio habría de ser resuelto antes de la cumbre de la CEE, en marzo-, la delegación francesa expresó sus deseos de presionar, pero no de ligar formalmente este programa al de los precios. El paquete mediterráneo, según esta postura, ha de ser juzgado y negociado según sus propios méritos.

La República Federal de Alemania, que ejerce este semestre la presidencia de turno de la CEE, quiere reactivar este informe, que sigue aún bloqueado.

Estas medidas mediterráneas están destinadas a paliar los efectos de una eventual adhesión de España al Tratado de Roma protegiendo la producción francesa y de otros países, e incluso, según la versión gala, la española. De ahí la urgencia de que la Comunidad se plantee rápidamente este tema de cara a la negociación con España, cuyo ingreso, según la versión comunitaria, llevaría la producción de excedentes, especialmente de vino y de aceite de oliva.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de enero de 1983

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