Carlos P. Otero ve en Chomsky a uno de los grandes pensadores de la historia

El lingüista español, profesor en California, tiene una gramática censurada

Carlos Peregrín Otero se doctoró en Derecho y ganó unas oposiciones del Ministerio de Asuntos Exteriores; de eso hace más de veinte años. Todo parecía anunciar una carrera brillante, pero Otero se doctoró en Lingüística en Berkeley y se incorporó a la docencia en esta universidad. Actualmente es profesor de la Universidad de California. Otero es el traductor de Chomsky al castellano y ha intervenido en las jornadas culturales de la CNT en Barcelona.

Otero considera que Chomsky es una de las grandes figuras de todos los tiempos en la historia de las ideas. Otero cree que en España se desconoce la tarea política cotidiana de Chomsky, que no se circunscribe a la publicación de libros. "Es inaudito que un hombre de su categoría intelectual se dedique decididamente y con gran constancia a la lucha política a nivel de base. La incidencia de personas o colectivos de reconocido prestigio, como los médicos, por ejemplo, es un factor esencial en la lucha política norte americana. Fuera del país no se sabe, pero en los Estados Unidos la actividad política es tan notable como lo fue en los años sesenta". La caída de Barcelona durante la guerra civil llevó a Chomsky, según Otero, a interesarse por la realidad social y política. El resultado fue que a los doce años se formó un entendimiento de la teoría social y de la realidad contemporánea esencialmente igual a la que tiene hoy. "No es que Barcelona sea un mito para Chomsky, sino que originó su primera preocupación sobre estos temas. Chomsky repite que, aunque el socialismo libertario no parece estar cercano en los Estados Unidos, no hay que perder la esperanza, ya que también era impensable para la sociedad del XVIII la fórmula de la democracia capitalista que no tardó en emerger".Otero tiene en su currículo la triste anécdota de haber visto como la censura franquista prohibió un libro suyo de lingüística. "Me querían imponer cambios que no me parecieron aceptables. Un censor se quejaba, por ejemplo, de que mencionaba a Che Guevara para ilustrar determinados temas y él proponía recurrir a Virgilio". Otro de sus estudios plantea el hecho de que el gallego representa un estadio anterior del castellano: "Si tuviésemos testimonios escritos de una época muy antigua, a finales del primer milenio, comprobaríamos que ambos idiomas diferían muy poco. La sintaxis actual del galle go es más arcaica, no sólo tiene propiedades del castellano de hace mil años, sino que parece plausible que estas propiedades fueran comunes. La similitud, se debe a que el gallego evoluciona más lentamente que el castellano aunque, durante siglos, da pasos similares. Es como si las lenguas románicas estuvieran canalizadas para seguir un mismo curso y que las diferencias sean de rapidez en hacerlo".

Uno de los retos de la lingüística es encontrar mecanismos de funcionamiento comunes a todas las lenguas. "La noción más fundamental es la de gramática, si conocemos la gramática podemos conocer la lengua, y no al revés. Cualquier gramática de una lengua natural resulta de elegir entre ciertas opciones ofrecidas por la facultad biológica del lenguaje. No hay posibilidad de un lenguaje universal, hay que hacer opciones exclusivas a partir de la universalidad". Por otra parte, el interés por los fenómenos de la lengua se han ampliado al habla concreta y no sólo se estudia la gramática sino la manera de expresarse. Para Otero esta última empresa es distinta a la de la lingüística que "tiene por objetivo ayudarnos a entender propiedades del cerebro relacionadas con el uso del lenguaje"

La lingüística evoluciona y los nuevos planteamientos tienen una edad muy pequeña. Cuando Otero habla de avances, los fecha muy recientemente. "Desde hace ocho años empezamos, creo, a entrever propiedades fundamentales de la lógica en las lenguas naturales, que no es la lógica de los lógicos". Uno de los temas nucleares de la actual lingüística es el de la referencia. "Lo más fascinante es el estudio de elementos que no aparecen en el habla, huecos que, sin embargo, tienen facultades referenciales". Otro tema en el tintero es el de la Fonología. "Esta ciencia ha llevado a avances en terrenos como el estudio de la métrica. Un español, Carlos Piera, ha demostrado que los principios profundos de cualquier lengua están relacionados con el cerebro humano. Los versos de los niños prueban este principio".

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 17 de enero de 1983.

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