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Fernando Arrabal: "Con este espaldarazo podré, por fin, formar parte de la comunidad de escritores espanoles"

Fernando Arrabal ganó anoche el Premio Nadal de novela castellana, que se concedió en el hotel Ritz de Barcelona, con su obra La torre herida por el rayo. El autor estaba en París y tiene prevista su llegada mañana a Barcelona para intervenir en una serie de actos culturales organizados por la CNT. El Premio Pla, para narrativa catalana, fue conseguido por Oiga Xirinacs, con Interior amb difunts (Interior con difuntos). Los dos estaban dotados con un millón de pesetas. El Premio Apel.les Mestres, para libros infantiles ilustrados, fue para los chilenos María de la Luz Uribe y Fernando Krahn, por La señorita Amelia. Arrabal manifestó a EL PAIS que esperaba que el premio le permitiera formar parte de la comunidad de escritores españoles.

La torre herida por el rayo utiliza como motivo argumental una partida de ajedrez. Este juego, como la vida del hombre, está sometido a leyes inquebrantables, pero, al mismo tiempo, da pie a la creatividad, a la fantasía. Arrabal, según el jurado del Premio Nadal, enfrenta a los finalistas del campeonato del mundo de ajedrez que tienen una concepción muy distinta de la vida.El autor manifestó a este diario que no deseaba dar mayores detalles sobre la novela para no inducir una determinada lectura u orientar hacia una interpretación única. "Para mí, lo importante del premio es que me permitirá, creo, formar parte de la comunidad de escritores españoles. Me gustaría fijar mi residencia en España. A pesar de la marginación sufrida, he podido ver que no todo son puertas cerradas. Si decido instalarme en España, lo haré en Ciudad Rodrigo. Este lugar me entusiasma, es un espacio medieval, una época de la historia del hombre que me apasiona. Cuando los críticos hablan del vanguardismo de mi obra, no saben que está inspirada en las ceremonias de Ciudad Rodrigo, sus procesiones, la emoción del amor que allí se respira. Hasta ahora, he tenido a España en mi piso, ahora podré vivir en ella".

El escritor melillense no presentó su novela al Nadal. "Fueron mi esposa y mi secretaria. Yo me enteré más tarde y me pareció una buena idea, aunque jamás esperé ganar por estos a prioris que, desgraciadamente, hay contra mi persona y mi obra. Pero, por lo visto, las ideas absurdas siempre tienen un feliz término". Sobre el porqué del Nadal y no otros concursos literarios, más sustanciosos económicamente, Arrabal tiene una opinión muy clara: "En la lista de ganadores del Nadal hay autores mucho más prestigiosos".

Arrabal apenas es conocido como novelista. Ha escrito tres libros narrativos, dos de los cuales han sido editados en España. "La novela es la gran tentación de los escritores de hoy. Para escribir La torre..., dediqué un año, como un niño, a leer todo lo que ignoraba sobre el género. La novela la empecé a escribir en verano, pero ha tenido una gestación mucho más larga. Es la obra más interesante que he escrito en mi vida, con inuchos matices, y, como todas, lo he hecho en castellano. En la misma hay un tema filosófico y un juego. Al igual que lonesco, mi obra no tiene ningún mensaje que enviar. El mensaje, en todo caso, lo recibo de los que siguen mi trabajo". Precisamente, el próximo 26 de enero, Arrabal estrena en Nueva York, en el Teatro de Puerto Rico, su pieza Inquisición, dirigida por Angel Berenguer. La nueva pasión por la novela, con todo, no supondrá un abandono de su tarea como dramaturgo.

Ayer fue un especial día de Reyes para Arrabal. "Ha sido una excelente epifanía como novelista. Melchor, Gaspar y Baltasar me han traído un buen regalo. Yo creo en los Reyes Magos, vale la pena creer en ellos. Es bonito y cosas más raras cree la gente".

Prosa poética

Olga Xirinacs, la ganadora del premio Pla, con Interior amb difunts, inició su carrera literaria en 1971. El año pasado fue, finalista del mismo concurso literario. Su obra, un ejercicio de prosa poética, recoge, como elemento verídico, la correspondencia de sus abuelos y la trasciende con una reflexión sobre el arte y la vida a principios de siglo. Olga Xirinacs vive en Tarragona, donde, por las mañanas, trabaja, en la gestoría de su marido. Profesora de piano, pertenece al grupo poético Espia Dimonis. "No se trata exactamente de una novela", manifestó la ganadora, "porque pienso que un poeta nunca puede ser un buen novelista".

La obra galardonada con el premio Apel.les Mestres se centra en un personaje, la señorita Amelia, que transmite a los niños su propia capacidad de fabulación. La fiesta del Nadal reunió a 850 personas entre las que estaban el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol; el alcalde de Barcelona, Pasqual Maragall; el conseller de Cultura, Max Cahner; el escritor Camilo José Cela y Romá Cuyás, secretario de Estado para el Deporte.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de enero de 1983

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