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Sorpresa y dolor en Santander por el suicidio del artista Manuel Tonetti

El suicidio de Manuel Villa, el pequeño de los hermanos Tonetti, ha causado en Cantabria, y especialmente en Santander, en donde había nacido hace 54 años, profunda sorpresa y dolor. Tonetti es el nombre artístico con el que se dio a conocer su hermano mayor José, desde su primera andadura por el mundo del circo, al que llegó en 1946. Los hermanos Tonetti recibieron el pasado verano en Santander un cariñoso homenaje público, al que Manuel no pudo asistir por encontrarse ingresado en el centro médico Marqués de Valdecilla, aquejado de una fuerte depresión nerviosa.

La noticia de la muerte del payaso santanderino se conoció en la ciudad en la tarde del sábado, por medio de los familiares que aún residen en Cantabria. Entre ellos, su anciana madre que desde el verano pasado se encuentra semiparalizada por una trombosis cerebral. Muchos santanderinos pudieron ver y saludar a Manuel Villa hace tan sólo una semana, cuando se desplazó a Santander, junto a su hermano mayor, para visitar a su madre.Quienes le vieron y hablaron con él en los Campos de Sport de El Sardinero, a donde acudió para presenciar el encuentro entre el Rácing y el Valencia, no encontraron nada anormal que les hiciera presagiar el suicidio. Tan sólo una actitud reservada que achacaron a los problemas psicológicos sufridos el verano anterior.

Estos problemas tenían su origen en la difícil situación del Circo Atlas, del que Manuel era administrador desde que en 1956 fuera requerido para ello por su hermano José. Compatibilizaba esta función burocrática con su presencia en escena, dando la réplica "seria" -él era el cara blanca en la función- en los números ideados por su hermano, entre los que cabe su número de La sardinera, éxito durante más de treinta años.

Manuel Tonetti tuvo que ingresar en la clínica de Valdesilla el pasado 31 de julio. El Circo Atlas estaba actuando en Santander. La Prensa local se hizo eco también de las dificultades económicas de la empresa circense propiedad de los payasos.

El intento de un periódico cántabro de organizar una suscripción popular de ayuda al Atlas fue rechazado vivamente por los hermanos Tonetti, que ni podían ni querían aceptar ese tipo de "caridad", montada de forma sensacionalista.

El alcalde de Santander, Juan Ormaechea, no había dudado, previamente, de hacer campaña publicitaria gratis para el circo. El alcalde acudió a bañarse en las aguas de El Sardinero en compañía de dos pequeños elefantes.

Lo que sí aceptaron los hermanos Tonetti fue el homenaje espontáneo y masivo que el público les tributó en Santander, Torrelavega y Laredo, con un entusiasmo absoluto.

Pepe Tonetti, con la emoción subiéndole a la garganta y mientras Manuel permanecía ingresado en el hospital, respondería al homenaje recibido el día de la despedida del circo de Santander, agradeciendo la "masiva manifestación de admiración y apoyo de que, todos a una, pueblo y autoridades, han ofrecido con una generosidad que pone a un humilde payaso en la dificultad de encontrar palabras que correspondan a tal gesto; por ello, a todos, con un inmenso cariño, sencillamente, gracias".

Los hermanos Tonetti habían nacido en una popular calle santanderina, Sevilla, más conocida por calle de Zapateros, en una familia sin tradición circense alguna. Manuel Tonetti inició, en 1946, su andadura por los circos españoles. Nueve años más tarde se estableció por su cuenta y creó el Circo Atlas, al que en 1956 se sumaría Manuel Villa Tonetti.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de diciembre de 1982