Sacar la música del gueto
La filosofía de la futura política del Partido Socialista respecto a la música se resume en esta frase, enunciada por un miembro de la ejecutiva del PSOE: "Sacarla del gueto". La falta de sensibilidad para la cultura que hoy domina en la sociedad española es especialmente dura en lo relativo a la música. De ahí que la futura política musical de la Administración socialista tienda a una sensibilización, hoy por hoy inexistente, de la sociedad española respecto del hecho musical.El primer nivel de la futura política musical afecta a la enseñanza de la música en sus dos niveles fundamentales. Por una parte, en los ciclos reglados de la enseñanza oficial: Enseñanza General Básica, Bachillerato Unificado Polivalente y Universidad.
Y por otra, en la enseñanza específica de la música, el programa socialista se atiene a uno de sus principios de acción consistente en aprovechar al máximoo lo que hay, en este caso la existente, y mal empleada, red de conservatorios, que alcanza a un número aproximado de 40. Respecto de estos últimos, se buscará el medio de que no se dediquen a impartir únicamente enseñanzas de música de primer grado, sino de que la formación del músico sobrepase los primeros estadio y alcance el nivel integral, es decir los grados superiores, hasta llegar a la formación de auténticos profesionales.
Una ley de Bases de la Música
Entre las medidas previstas para ser llevadas a cabo por la futura Administración están ya diseñadas las siguientes: se promulgará una ley de Bases de la Música; se esbozará un Plan Nacional de Auditorios y de Orquestas en coordinación con los entes autonómicos; se crearán un Centro de Investigaciones Musicales y una Editora Nacional de Música.Por otra parte se impulsará el arte lírico y, dentro de este impulso, se contempla la posibilidad de crear una Compañía Nacional de Opera; está previsto también un sistema de desgravación para la adquisición de materiales e instrumental músical; y se establecerá, finalmente, una política de protección de la música española -en todos los niveles y no sólo en el de la música clásíca- frente a las multinacionales del disco.


























































