Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

19 días después de la riada de Valencia, los afectados no vislumbran aún un horizonte de esperanza

Valencia
Diecinueve días después de la riada que inundó más de cincuenta municipios en la provincia de Valencia el pasado 20 de octubre, los damnificados no vislumbran todavía un horizonte de esperanza. La infinidad de ayudas recibidas en los primeros momentos de angustia y de carencia de lo más imprescindible para seguir viviendo salvaron una primera etapa de emergencia con éxito. Pero una vez controlada la situación y reparadas las pérdidas incalculables de infraestructura y servicios básicos de las poblaciones afectadas, la descoordinación y falta de previsión del futuro próximo han extendido un nuevo sentimiento de desmoralización y desánimo entre los afectados.

Después de guerras particulares entre instituciones y de la inoperancia demostrada del servicio de Protección Civil, que existe sólo sobre el papel, parece que va a ser Gobierno autonómico, por medio de la cartera de Interior, quien asuma la coordinación de esta segunda y definitiva etapa. "Ni los ayuntamientos ni los vecinos hemos recibido cinco céntimos, a pesar de las cuentas corrientes o de los donativos de Arabia Saudí", firmaron recientemente algunos alcaldes de La Ribera Baja, ante el edil de Valencia. Ningún organismo se ha ocupado todavía de dar a conocer los fondos recogidos por as cuentas pro damnificados, abiertas por infinidad de instituciones y asociaciones, para saber le cuanto dinero contante y sonante se dispone para atender las reclamaciones inaplazables de los damnificados. Este golpe de timón en las tareas de reconstrucción y de ayuda solamente se ha hecho efectivo después de que las elecciones clarificaran el horizonte político de quien iba a tener el poder durante a próxima legislatura y quien se podía considerar cesante por permanecer desde el 28 de Octubre en el partido extraparlamentario en País Valenciano. Desbloqueada a elección del socialista Joan Lerna para la presidencia de la Generalitat, ya que UCD ha retirado su reto a esta elección efectuada por a Asamblea legislativa, el PSOE ha proyectado llevar desde la consejería de Interior, que ostenta el socialista Felipe Guardiola, la coordinación de las ayudas a los damnificados. Esta nueva fase ha ido preparada previamente por el alcalde de Valencia, Ricard Pérez Casado, el presidente de la Diputación, Manuel Girona, y el consejero, y tendrá como punto de arranque una reunión prevista con todos los alcaldes de municipios afectados para mañana martes.Hasta entonces las tareas de reconstrucción han sido voluntariosas y muy generosas pero en ocasiones inoperantes por la falta de coordinación. "No comprendo que as cosas anden a estas alturas sin planificación ni racionalización".

Esta afirmación procede de Francisco Blasco, alcalde de Alcira, que estarían dispuestos a refrendar una larga lista de ediles de las poblaciones damnificadas. "Me resisto a pensar que las ayudas se estén transformando en un torneo competitivo de pedigüeños. No comprendo que cada uno esté haciendo la guerra por su cuenta. La Diputación está haciendo una labor muy meritoria pero se está gastando el dinero en un hipermercado para el suministro de víveres, que espero podrá recuperar después. Luego están los almacenes del Gobierno Civil que te dan lo que no necesitas y carecen de lo que pides. Luego la Cruz Roja con sus almacenes de la calle Alboraya ... De esta forma no veo solución inmediata ni a plazo medio para normalizar la actividad de Alcira". La desilusión cunde cuando hay calles que se han limpiado cuatro y cinco veces y todavía siguen con barro porque la red de alcantarillado, que podría estar rota en varios tramos, no funciona. "En estos momentos trágicos sólo ha funcionado una anacrónica administración del siglo XIX, porque Protección Civil es un montaje sobre el papel que carece de medios y efectividad para estas situaciones".

De la emergencia a la coordinación

Después del esfuerzo de los primeros quince días viene un momento de reflexión en el que es inevitable pensar en los próximos meses en los que vecinos y municipios quieren recuperar el trabajo y el bienestar perdidos. Y en esta nueva etapa, tras la emergencia y los primeros auxilios, se advierten como aspectos prioritarios la coordinación y los presupuestos a fondo perdido. "La situación económica es grave", expresa Vicent Garcés, diputado provincial y coordinador de la distribución de alimentos montada por la Diputación. "La fase estrictamente de emergencia fué dirigida a ayudas para evitar el hambre, los peligros sanitarios y para normalizar el saneamiento y las infraestructuras imprescindibles. Realizadas todas estas tareas con enorme dificultad por no existir una cabeza visible que coordinara las diferentes instituciones, se ha logrado cumplirlas con éxito. Los impulsos básicos han tenido que surgir de la Diputación y Ayuntamiento de Valencia, y de la enorme ayuda de los ayuntamientos cercanos a la zona de la catástrofe que acogieron a los evacuados y suministraron alimentos y maquinaria .Pero ha llegado el tiempo de cambiar la orientación de las ayudas, para adecuarlas a un plan de necesidades verificadas por todos los municipios damnificados, pues desde la burocracia de una mesa de funcionario o de un teléfono la realidad se desfigura. "En esta segunda fase que entramos es normal que cese la ayuda externa", señala Garcés, "pero ahora salen las dificultades de coordinación de toda la campaña. Nosotros hemos hecho un esfuerzo económico importante, muy importante. Llevamos gastados ya varios cientos de millones y todavía no ha Regado ayuda oficial, ayuda del Estado. ¿Cómo hacer frente a este gasto considerable, que ya ha desbordado en mucho la capacidad de los ayuntamientos?. ¿Cómo se va a hacer posible la ayuda directa a fondo perdido?. Sólo en alimentos la Diputación lleva gastados cien millones de pesetas".

En efecto, Cruz Roja Española estima que debe cesar la ayuda externa de ropa de abrigo pero se reclaman nuevas donaciones de alimentos infantiles, agua mineral y leche. Esta organización internacional ha remitido más de 1.600.000 kilos de alimentos y 300.000 litros de agua a Valencia. "Ciertamente las ayudas tienen que ajustarse a las necesidades de los damnificados", manifiesta Vicente Miravet, presidente provincial, "porque de lo contrario pueden producir el colapso". Igual que otras instituciones se queja de la falta de coordinación y señala que esta debería corresponder al gobierno autónomo.

El consejero de Sanidad y Seguridad Social, Angel Luna, por su parte, confirma la falta de coordinación, que "es muy difícil", dice por la concurrencia de Protección Civil, ayuntamientos, Diputación, Consell y Cruz Roja en los mismos trabajos". Su departamento está siguiendo la evolución sanitaria de las comarcas inundadas, y hasta que pasen los 21 días, plazo límite para que se produzca una epidemia de tifus, no quiere añadir un nuevo informe a los anteriores en que se consideraban inexistentes los problemas sanitarios. Otras consejerías, como Industria y Comercio, Agricultura, Cultura, etcétera, desplegaron sus medios técnicos para proceder a la evaluación de daños y censo detallados de los problemas angustiosos de cada comercio, de cada familia, para fijar su futuro solución.

Por su parte, en el Gobierno Civil se reúne periódicamente la junta provincial de Gobierno, presidida por el subsecretario del Interior, Juan José Izarra del Corral, nombrado por el Gobierno coordinador de las medidas de ayuda a los damnificados, con la concurrencia del gobernador civil, Fernández del Río y de los directores provinciales de cada departamento de la Administración central en la provincia. También asiste el jefe del servicio de Protección Civil, comandante del Pino. Desde el Palacio del Temple, sede del Gobierno Civil, se urge la evaluación de daños para establecer las prioridades presupuestarias y el seguimiento de los beneficios concedidos por el Consejo de Ministros.

Moratoria para las matrículas en la Universidad

Educación estimó que la escolarización está en vías de solución con el doble turno en las aulas situadas en las segundas y terceras plantas de los centros. Javier Paniagua, director de la Universidad a Distancia ubicada en Alcira, con medio millar de alumnos, asegura que "se van a resolver las pérdidas del centro evaluadas en más de 16 millones de pesetas, porque el Ministerio nos ha asegurado las soluciones. Pero creo que será más difícil de resolver la vuelta de nuestros alumnos. La mayoría de la gente que nos subvencionaba era trabajadora, que tiene ahora como tarea prioritaria reconstruir su familia y su medio, y no puede aceptar la expectativa de ocio y de progreso que le ofrece la UNED". Los alumnos de la Universidad de Valencia procedentes de la ribera del río Júcar han planteado al rector moratorias en la matrícula e incluso ayudas a fondo perdido para comprar los libros y material.Más adelante el departamento de Transportes y Comunicaciones, confirmó que el servicio telefónico se ha restablecido globalmente y también el ferroviario. Renfe estima que los daños producidos por la riada en sus instalaciones, edificios y material superan los 2.600 millones de pesetas. En cuanto a vivienda se va a reformar la programación de construcciones para el año 1983, al objeto de favorecer las comarcas afectadas, y se van a instalar 402 albergues provisionales. Según la Junta Provincial el servicio de energía eléctrica será mejorado por una inversión especial de 258 millones de pesetas y los expedientes de crisis, serán resueltos en un tiempo récord de 48 o 72 horas y la percepción del seguro de desempleo agilizada al máximo.

"No hemos recibido cinco céntimos", afirman los alcaldes

Este baile de cifras no satisface a los alcaldes de los municipios dañados que reclaman ayudas a fondo perdido y la publicidad de los donativos ingresados en cuentas bancarias para saber con la ayuda directa con que pueden contar. "La ayuda oficial está demasiado burocratizada y ya veremos cuando llega", dicen "Los ayuntamientos hemos invertido hasta la última peseta. El dinero está paralizado y la gente vive todavía en el barro". Ellos estiman que los créditos al 7% no resuelve la situación a personas que lo han perdido todo. Francisco Blasco, alcalde de Alcira, no quiere ni pensar los gastos producidos por las tareas de, reconstrucción. "Estamos sufragando el pan de los alcireños con tres hornos que cada día amasan entre 12.000 y 13.000 panes. No quiero ni pensar el dinero que esto supone. Pero tengo la promesa del gobernador civil de que le pase las facturas". Para Blasco sería un error reducir los impuestos municipales a fin de favorecer a los damnificados porque ello supone aminorar los ingresos ordinarios de las vacías arcas municipales. "Lo que urge es crear una coordinadora de consejeros del Gobierno autónomo y alcaldes que recopilen las ayudas externas e internas y resuelvan sin más dilaciones la situación".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de noviembre de 1982

Más información

  • La Consejería de Interior asumirá la coordinación de las ayudas a los damnificados