Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El canciller alemán se pronuncia contra su ministro de Economía

El documento del ministro federal, de Economía, el liberal conde Otto Lambsdorff, "Concepto para una política para superar el bajo crecimiento y luchar contra el paro" se considera en Bonn como un paso más hacia el desmantelamiento de la coalición de Gobierno entre socialistas (SPD) y liberales (FDP) que gobierna en la República Federal de Alemania desde hace trece años.

"Provocación", "carrera enloquecida" y "bomba contra la coalición" son algunas de las palabras aplicadas en las últimas horas en la República Federal de Alemania sobre el concepto elaborado por Lambsdorff para salir de la crisis. El documento contiene una serie de propuestas que vienen a liquidar buena parte de las conquistas sociales de los últimos años.El canciller federal, el socialdemócrata Helmut Schmidt, se pronunció contra el documento de su ministro de Economía en un mitin durante la campaña electoral del Estado de Hesse. Schmidt habló de "un papel de un político del FDP", y añadió que "quiero decir claramente que no se trata de un documento del Gobierno federal; es una opinión personal. Por lo que a mí se refiere, como socialdemócrata estoy convencido de que la actual situación económica del mundo, con altas cifras de paro en todas partes, en todos los países industrializados no sería correcto destruir nuestra economía con nuevas medidas de ahorro. Esto lo considero un disparate".

Ante el grupo parlamentario socialdemócrata, que ayer se reunió en Bonn, Schmidt criticó duramente a su ministro de Economía. El canciller dijo que el concepto desarrollado por Lambsdorff está en evidente contradicción con la política acordada en coalición, y se refirió a la "asombrosa falta de capacidad analítica del titular de la cartera económica".

El papel del conde Lambsdorff encaja dentro de la estrategia de la dirección del partido liberal, concretamente de su presidente, el ministro de Exteriores Hans Dietrich Genscher, de preparar la ruptura definitiva de la coalición que gobierna la República Federal de Alemania. El escenario que se entrevé en Bonn fija como fecha probable de ruptura definitiva la segunda quincena de octubre. Primero habrá que esperar las elecciones regionales en Hesse y Baviera. Hesse será la piedra de toque el próximo 26 de septiembre para una nueva coalición entre liberales (FDP) y democristianos (CDU) que servirá de anticipo al cambio en Bonn. Concluidas las elecciones, durante la discusión del presupuesto y ante el previsible déficit de 10.000 millones de marcos (450.000 millones de pesetas) para 1983, y de la necesidad de aprobar un presupuesto complementario para este año de unos 3.000 millones de marcos (135.000 millones de pesetas), los liberales tendrían cualquier motivo para romper la coalición de Gobierno con los socialdemócratas. Los liberales se presentarían así ante su congreso en Berlín Oeste, el 5 de noviembre, con los hechos consumados, en espera de la bendición del cambio de pareja.

Las últimas cifras estadísticas publicadas ayer registran que en la República Federal de Alemania se ha llegado al punto del crecimiento cero. La economía está estancada y el producto nacional no creció nada desde mediados de 1980. Esta dato resulta interesante en plena discusión sobre las propuestas de Lambsdorff para salir de la crisis. La renta nacional creció, nominalmente, en la primera mitad de este año un 4,2%, pero mientras los ingresos de los que trabajan por cuenta ajena aumentaron sólo un 2,7%, los de los empresarios lo hicieron en un 8,5%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 15 de septiembre de 1982

Más información

  • La coalición de Gobierno sigue desintegrándose