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CONSUMO

Bajo nivel científico-técnico de los productos españoles

El nivel de desarrollo de la infraestructura científico-técnica española es seis veces inferior, en sus parámetros macroeconómicos, a la media de los países de la Comunidad Económica Europea, según un estudio del Ministerio de Educación y Ciencia, informa Europa Press.El estudio considera que "la producción científico-técnica española es un factor esencial en la política económica", ya que los países de la CEE estiman que durante la década de los ochenta "los productos españoles no presentarán grandes problemas para el equilibrio actual del mercado europeo, salvo contadas excepciones, a causa, sobre todo, de su bajo componente tecnológico".

Además de que en España existe una tendencia muy marcada a infravalorar los productos nacionales frente a los extranjeros, el estudio pone de relieve que "se está originando una peligrosa disminución de la competitividad de nuestros productos, incluso para resistir en el mercado interior".

A pesar de esta situación, añade el estudio, España "posee una comunidad científica que, aunque de pequeño tamaño, dispone de especialistas capacitados en gran parte de los sectores de la producción, los servicios y la ciencia básica".

"Es cierto", reconoce, "que la comunidad científica española tiene una edad media alta, carece de masa crítica y no tiene una adecuada dotación para infraestructura y funcionamiento; sin embargo, la existencia actual de más de 6.000 investigadores en el sector público y cerca de 7.500 del sector privado demuestra la posibilidad de colaborar en la gran tarea de relanzar el desarrollo español, si se establecieran unos objetivos prioritarios y se facilitaran medios para alcanzarlos".

En esta línea se encuentra el proyecto de ley sobre fomento y coordinación general de la investigación científica y técnica que ha sido enviado por el Gobierno al Parlamento, añade Europa Press.

El estudio señala que la investigación competitiva es el instrumento más poderoso para desarrollar una política científica, y afirma que la investigación ha de hacerse con carácter selectivo, concentrándose en aquellos campos en que haya más posibilidades de conseguir resultados prácticos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de septiembre de 1982