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La utilización de la marca '23-F' está todavía pendiente de aprobación

La inscripción en el Registro de la Propiedad Industrial de la marca "23-F" por parte del recluso Juan García Carrés, único civil condenado por la rebelión militar acontecida en aquella fecha, no reviste carácter definitivo y podría ser denegada a la luz de las calificaciones jurídicas que realizarán en las próximas semanas los examinadores competentes, según declararon a EL PAIS fuentes del Ministerio de Industria.Estas mismas fuentes manifestaron que la aparición de la solicitud en el Boletín de la Propiedad Industrial es un trámite administrativo que no crea derechos en tanto no exista la calificación jurídica preceptiva y aparezca en ese boletín la concesión definitiva de la marca.

La solicitud de la marca "23-F", que fue publicada el 16 de agosto para los apartados correspondientes a joyas, servicios de comunicación, publicaciones y pegatinas y confecciones en general, se encuentra actualmente sujeta a un período de dos meses de información durante los cuales las personas que entiendan amenazados sus derechos por la mencionada solicitud pueden presentar escritos de oposición.

En este caso, uno de los motivos de oposición que podrían ser alegados derivaría de la presunta vulneración del artículo 142 del Estatuto de la Propiedad Industrial, que establece que "no podrán ser admitidos al registro como marca los distintivos que contengan dibujos o instrucciones inmorales o contrarias a algún culto religioso o puedan ser causa de escándalo o tiendan a ridiculizar ideas, personas u objetos dignos de consideración". Una vez cubierto el período de oposición, el examinador competente inicia el estudio del caso y, en unos seis meses, decide acerca de la solicitud.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de agosto de 1982