Los incesantes bombardeos israelíes pueden ser preludio de una operación definitiva contra la zona oeste de Beirut

La aviación, la marina y la artillería israelíes reanudaron ayer a las diez de la mañana, seis horas después de su interrupción, el bombardeo de Beirut intramuros, turnándose o combinando sus disparos, como ya lo hicieron durante los seis días anteriores.

Los tres grandes campamentos de refugiados palestinos, Sabra, Chatila y Bourj el Bourajneh, casi totalmente evacuados por la población civil, fueron constantemente atacados durante la noche del martes al miércoles por la artillería del Tsahal (Ejército israelí).El emisario del presidente norteamericano Ronald Reagan para Oriente Próximo, Philip Habib, regresó ayer a Beirut, procedente de Jerusalén, e inmediatamente se entrevistó con el presidente libanés Elías Sarkis a quien ha presentado, según versiones extraoficiales, un nuevo plan de paz que incluye la retirada israelí de la carretera Beirut-Damasco, la salida de los palestinos hacia el norte de Líbano y la llanura de Bekaa, hasta que se defina su destino final, y la entrada en el país de una fuerza multinacional.

El carácter sistemático de los bombardeos de éstos últimos siete días ha originado todo tipo de especulaciones y rumores sobre el desencadenamiento, antes del próximo fin de semana, de una operación militar israelí tendente a conquistar los campamentos que, aunque pegados geográficamente a Beirut, no forman parte de la ciudad. Algunos expertos militares occidentales creen que, simultaneamente, podrían desarrollarse operaciones de comando para destruir algunas sedes de la resistencia palestina en Beirut intramuros.

El balance definitivo de víctima, de 12 inrnnd2 del martes asciende, según las Fuerzas de Seguridad Interior (FSI, policía libanesa), a 203 muertos, tres de ellos en el sector cristiano, y 297 heridos, ocho de ellos en la zona este de Beirut.

La agencia de noticias palestina Wafa, que cita fuentes hospitalarias de Beirut oeste, estima, por su parte, el número de víctimas en 247 muertos y 395 heridos.

El número de muertos en Beirut durante los últimos seis días, de jueves a martes, ambos incluidos, se eleva a 339, según la policía libanesa. Desde el inicio de la invasión israelí, más de 3.000 habitantes del sector occidental de la capital libanesa, controlado por los palestinos, han fallecido en los combates.

El bombardeo del martes sobre Beirut e s, j unto con el del 25 de junio, el más grave desde que empezó la guerra palestino-israelí, y el primero cuyo blanco esencial parece ser el lujoso barrio residencial de Rauche, al borde del mar, habitado por una población mayoritariamente libanesa y sin presencia militar palestina.

Gran parte de las 36 incursiones aéreas estuvieron dirigidas contra la población civil, a pesar de que el ministro israelí de Defensa, Ariel Sharon, sostuviese el martes, al término de un encuentro con congresistas norteamericanos, que sus fuerzas "sólo disparaban contra objetivos militares".

Por tercer día consecutivo, el medio millón de habitantes que aún permanece en Beirut oeste estuvo también privado de luz y agua, cortadas el lunes por las fuerzas ocupantes.

Los diplomáticos y corresponsales de Prensa acreditados aquí se preguntan hasta qué punto Israel no intenta aterrorizar a la población civil libanesa, que demostró recientemente en dos ocasiones cierta solidaridad con la resistencia. palestina al manifestarse por las calles contra el bloqueo y el cerco militar israelíes, a fin de que presionen a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) para que abandone Beirut cuanto antes.

La réplica palestina al ataque de ayer consistió, principalmente, en bombardear, por primera vez desde que empezó la invasión, el puerto cristiano de Junieh, donde la explosión de seis cohetes tierra-tierra Grad, de fabricación soviética, causó la muerte de un funcionario de la Cruz Roja Internacional, hirió a ocho personas que descargaban un barco alemán de la organización humanitaria, que también resultó dañado, y provocó auténticas escenas de pánico en las playas y terrazas de cafeterías que se encontraban abarrotadas a media tarde.

Por otra parte en Madrid, el Movimiento. por la Paz, el Desarme y la Libertad anunció ayer que una misión pacifista española, en la que también participan miembros de la Fundación Bertrand Russell y de la Internacional de Juventudes Socialistas, se encuentra en Beirut oeste ara dar testimonio de su rechazo a la guerra de exterminio contra los palestinos.

La misión se entrevistará con. miembros del Gobierno libanés y tiene previsto permanecer en Beirut para exigir el inmediato alto el fuego y reclamar la atención d la opinión pública internacional sobre "la matanza de que están siendo víctimas los pueblos libanés y palestino".

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 28 de julio de 1982.

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