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Mingote presenta 'Con la venia... yo indagué el 23-F', de Pilar Urbano

Con la frase "la libertad vale más que la vida" comienza de alguna manera el espíritu del libro de Pilar Urbano Con la venia... yo indagué el 23-F, presentado ayer en el hotel Palace, tan ligado al célebre acontecimiento, en la comida de prensa ofrecida por Args Vergara, editora del libro. En la presentación, Pilar Urbano ofreció su credencial de periodista en el juicio del 23-F a Pedro J. Ramírez, director de Diario 16, como homenaje de la periodista a la Prensa en la persona del colega expulsado del juicio.La presentación, una veraniega comida en un hotel que conoció los hechos más de cerca que casi todos los edificios madrileños, corrió a cargo del humorista y dibujante de profesión militar, Mingote y de la propia Pilar Urbano. Pedro J. Ramírez hizo un discurso emocionado agradeciendo la credencial que según dijo Pilar Urbano a los presentes conservaba bajo amenazas.

Comenzó Mingote hablando de "la estupenda novela policíaca que es Con la venia... yo indagué el 23-F" y lo matizó refiriéndose también, como componente de este reportaje, a los esperpentos de Valle Inclán para seguir describiendo la línea de la escritora en base al deseo final de que "este libro escrito en libertad pueda ser leído en libertad".

Describió con humor la actividad de Pilar Urbano: "Desayuno en el Ritz por las mañanas con unas amigas y en compañía de un político de los que por hacerse escuchar son capaces hasta de darse un madrugón. Almuerzo con fracción disidente, comisión ministerial o grupo de presión, según el tema del día. Cena con la mesa del Congreso, con la directiva de un sindicato o con la junta de Jefes de Estado Mayor". Y piensa Mingote: "Y parece mentira que con tanto ir de mesa en mesa no esté Pilar más gorda, pero es que lo que ella asimila de verdad son las noticias, los datos, las pistas, los indicios".

Describe Mingote al hilo de su presentación los viajes, las indagaciones, la investigación que Pilar Urbano ha tenido que hacer para escribir este reportaje de casi 500 páginas y juzga: "Gran narradora, distingue Pilar entre el dato histórico, el cotilleo y la ambientación. Cuenta como está decorado el piso de un conspirador con "un alto relieve de Vulcano sobre cuadriga de caballos desbocados" alucinante ornamento que puede explicar el desasosiego y frenesí desestabilizador de su dueño. Marca en el plano algunos puntos básicos y viaja entre unos y otros rehaciendo trayectos, cronometrando el tiempo que se tarda en ir desde allí hasta allá, para verificar la exactitud de unas declaraciones: El comisario Negret habría hecho lo mismo. Comprueba que un determinado bar no tiene puerta de hojas sino de molinillo, lo que demuestra que alguien no dice la verdad; se entera de que una señora de Valladolid, compró en la mañana del 23-F una desmesurada cantidad de alimentos y saca las conclusiones pertinentes. Y cuenta, en un alarde de información y sólo para desengrasar, que en la madrugada del 24, el Rey (nuestro Rey esperanzado y esperanzador) despertó a su hijo que se había quedado dormido en un sillón y el Príncipe de Asturias definió la situación familiar exclamando: '¡Jo, vaya mes!"'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de julio de 1982