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Cuatro pintores y un escultor recibieron los premios nacionales de Artes Plásticas 1981

Un escultor, Andréu Alfaro, y cuatro pintores, el veterano Manuel Angeles Ortiz, Juan Hernández Pijuán, José Hernández y Luis Gordillo, recibieron ayer los premios nacionales de Artes Plásticas 1981, en un acto presidido por el presidente del Gobierno Leopoldo Calvo Sotelo y en el que intervino la ministra de Cultura Soledad Becerril. En la misma ceremonia, que se celebró en la llamada sala de las Masas del Museo del Prado, fueron inauguradas las trece salas de Pintura Flamenca recién instaladas en el Museo.

"El Prado debe ser motivo de orgullo para los españoles", dijo la ministra de Cultura, Soledad Becerril. En su discurso, la ministra sintetizó sencillamente la necesidad de terminar las obras y adecuaciones del Museo, y la relación existente entre el cuidado por el patrimonio del pasado y un acto en que se premiaba la investigación y el arte de vanguardia en cinco de sus representantes significativos. "Para el Ministerio de Cultura", dijo, "acabar la obra del Prado es una prioridad, como lo es el mismo museo, porque también es prioritario para los miles de visitantes diarios españoles y extranjeros que, sin conocer, apreciar y valorar el Prado, apenas podrían conocer la historia de España".Más tarde la ministra se refirió al origen en colecciones reales del Museo, y, tras mencionar la atención y precupación de los Reyes por el Prado y a la Infanta Pilar, que forma parte de la Fundación de Amigos del Museo, recordó la figura coronada de Felipe IV como coleccionista ejemplar y como mecenas, y su amistad protectora con Rubens y Velázquez entre otros. "Este es", dijo, "el sentido de que estemos hoy aquí haciendo entrega de los premios de artes plásticas a cinco artistas de vanguardia: porque creo que es de la conservación, defensa y divulgación de nuestro patrimonio de donde fluye la cultura viva, pero también creo que si los Médicis hubieran dado prioridad a la conservación de las calzadas romanas, no hubiéramos entrado en el Renacimiento".

Reseñó brevemente los méritos de cada uno de los premiados.

De Manuel Angeles Ortiz, pintor poscubista rigurosamente contemporáneo de la generación del 27, señaló su papel en la vanguardia española de preguerra; habló del escultor Andréu Alfaro como "buscador de nuevas formas escultóricas, vinculado a grupos de vanguardia valencianos"; señaló el .mundo personal surrealista" de José Hernández, y el magisterio de Luis Gordillo respecto a las jóvenes generaciones gracias a su propio rigor e independencia. Por fin señaló "la elegancia sin estridencias de ese gran pintor, grabador y pedagogo que es Juan Hernández Pijuán".

Tras la entrega de medallas y la clausura de la sesión por el presidente del Gobierno, se inició una visita por las nuevas salas del Prado. Javier Tusell, director general de Bellas Artes, y Federico Sopefta, director del Museo del Prado, condujeron a los visitantes entre los que se encontraban numerosos artistas y personalidades de la cultura, desde el ex ministro Iñigo Cavero y los duques de Alba, a escritores como Rosa Chacel o Emilio Sanz de Soto, o pintores y escultores.

Entre los asistentes al acto de ayer estaba el director del Museo Metropolitano de Nueva York, Phillippe de Montebello.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de febrero de 1982