Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
TEATRO

Estreno de "Borkman", de Ibsen, un drama sobre el amor y el poder

Hoy se estrena, en el teatro Espronceda 34, de Madrid, el drama Borkman, del dramaturgo noruego Henrik lbsen, uno de los grandes autores del teatro naturalista e iniciador del teatro moderno. La obra, en versión de José María Pou, está interpretada por Marisa de Leza, Amparo Baró, Arturo López, Félix Navarro, Celia Castro, Montse Calvo, Cristina Durán y Juan Carlos Naya, con escenografía y figurines de Javier Artiñano y dirección escénica de Angel García Moreno. Al estreno están invitados representantes de la escena política.

En el teatro de Henrik lbsen (1828-1906) se distinguen sus primeras obras románticas, con temas procedentes de la leyenda y la historia noruegas, como Catilina, La noche de san Juan, Los guerreros en Helgoland; los dramas simbólicos en verso Brand y Peer Gynt, y piezas de drama social burgués, como Los pilares de la sociedad, Casas de muñecas, El pato salvaje. Hedda Gabler y Un enemigo del pueblo. En sus últimos dramas, como Juan Gabriel Borkman, escrita en 1896 y estrenada al año siguiente en Helsinki, Estocolmo, Berlín y Copenhague, vuelve a un mundo más poético. En España se han representado varias obras de lbsen, y el próximo mes de enero se montará El pato salvaje, en versión de Antonio Buero Vallejo y dirección de José Luis Alonso, en el Centro Dramático Nacional.El autor de la versión de Borkman, José María Pou, señala que la obra trata de una bancarrota emocional, «de cómo un hombre puede llevar a la desgracia a quienes ama, de cómo un hombre puede sacrificar su felicidad y la de los que le rodean para conseguir sus ambiciones, de cómo un hombre puede ganar el mundo y perder su alma. Del conflicto entre amor y poder, del ego contra el ego, del alma contra el alma».

José María Pou añade que Borkman también es visión de futuro. Es un hombre que aspira al superhombre. Con la fuerza de un profeta hebreo anuncia el advenimiento de la era industrial, con toda su grandeza y su miseria. Hijo de las minas, sueña con liberar el mineral enterrado, y en ese sueño leemos el anuncio de otra liberación por venir: la del enorme potencial humano que subyace en los estratos más bajos de la sociedad».

En cuanto a la forma teatral, indica que en esta obra lbsen vuelve a la épica y al simbolismo poético, tras escribir sus dramas sociales. «El diálogo es desnudo y conciso.

Las tres figuras centrales no tienen futuro, y lo saben. El lenguaje es duro, áspero, tajante».

Angel García Moreno, director de Borkman, declara que «lbsen es un autor que habla y profundiza sobre el ser humano, un ser humano válido en cualquier época y circunstancias. Borkman es una obra apenas representada en España, y me interesa rescatar este drama de amor y desamor, de amistad y de infidelidad, de traición y de egoísmo, de honor y de ambición, de orgullo y de poder. Es un drama sobre el ser humano, con todas sus ambigüedades».

«Siempre he querido montar Borkman», añade García Moreno, «y lo he hecho con una gran simplicidad de medios. Pienso que un buen espectáculo puede y debe hacerse con las claves del teatro: el texto y el actor. Todo lo demás debe potenciar el clima y la atmósfera necesarios para que brillen dichas claves. A esto se añade un espacio escénico que no admite muchos cambios, pero donde el drama se hace más interior».

Borkman es la penúltima obra escrita por lbsen, y el director señala que es casi una pieza testamento y crepuscular, «ese crepúsculo donde las emociones se contienen, pero son más profundas, más amargas; esa emoción serena que precede a la muerte».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de diciembre de 1981