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La muerte de un académico de la guitarra

Falleció Regino Sainz de la Maza, un intelectual de la musica

El guitarrista, compositor y académico Regino Sainz de la Maza murió, en la madrugada de anteayer, en Madrid, a los 85 años. Hace pocos días fue ingresado en la clínica de Nuestra Señora de Loreto, donde le fue practicada una intervención intestinal con resultado positivo. Complicaciones posteriores han acabado con la vida de un artista que ocupa un lugar singular en la historia de la música española contemporánea, donde siempre fue considerado como un creador con grandes preocupaciones intelectuales. Deja cuatro hijos. Su esposa murió hace tres años. Era la escritora Josefina de la Serna, hija de la famosa novelista Concha Espina. Regino Sainz de la Maza era también cuñado del periodista y escritor Víctor de la Serna.

Hasta hace dos o tres años, Regino se había mantenido joven y en plena actividad. Nació en Burgos el 7 de septiembre de 1896. Después de sus primeros estudios profundizó en su formación musical en la Academia de Bellas Artes de San Sebastián, donde tuvo como compañeros a Pablo Sorozábal y a Juan Tellería. En Madrid definió su vocación por la guitarra y tuvo como maestro a Daniel Fortea.La presentación de Regino Sainz de la Maza en Madrid se hizo ante el entusiasmo de los maestros Tomás Bretón y Emilio Serrano, quienes gestionaron para el joven intérprete una pensión de la Diputación Provincial de Burgos.

Sainz de la Maza amplió sus horizontes musicales en Barcelona. El año 1919 fue su año clave: triunfa en el teatro Lara, de Madrid, y protagonizó una gira por Latinoamérica. Al regreso se relacionó con Manuel de Falla e interviene en una de las sesiones de la Sociedad Nacional de Música. En la misma época establece fuertes relaciones con los componentes de la generación del veintisiete, y especialmente con los poetas Gerardo Diego y Federico García Lorca.

En 1931, después de varias actuaciones por Europa, contrae matrimonio con Josefina de la Serna, hija de Concha Espina. En 1935 se hizo cargo de la cátedra de Guitarra del Real Conservatorio de Madrid, que acababa de crearse.

El 12 de diciembre de 1940 protagonizó el estreno del primer concierto para guitarra y orquesta: el Concierto de Aranjuez, de Joaquín Rodrigo, obra que interpretó cerca de un centenar de veces en España y en el extranjero. Su obra fue enriquecida por escritos teóricos, como La guitarra y su historia, libro publicado en 1956. Ese año ingresó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de noviembre de 1981