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El Pleno del Senado, rechazó las enmiendas de la. oposición sobre, la adhesión a la OTAN

El Pleno del Senado rechazó ayer las enmiendas a la totalidad con las que la oposición quiso anular y vetar el dictamen del Gobierno en favor de la adhesión de España a la Alianza Atlántica. A últimas horas de la noche, los senadores iniciaron la discusión de las enmiendas parciales, relativas a la nuclearización del territorio español, Ceuta y Melilla, y Gibraltar, que tendrán hoy una votación negativa como la anteriormente citada.

Si las discusiones de la Cámara alta sobre el ingreso de España en la OTAN mantienen su ritmo actual, parece que el Gobierno estará en condiciones el viernes de indicar a la Secretaría General de la OTAN su disposición para que España sea invitada a adherirse al Tratado del Atlántico Norte, en la reunión del Consejo de Ministros de la organización aliada de los días 10 y 11 de diciembre.Pocas novedades en la discusión política que sobre el tema discurrió ayer en el palacio del Senado. Sí se entró en la cuestión de fondo, en el significado, alcance y efectos posibles que la adhesión a la OTAN producirá para la política exterior de España y, una vez más, sin contar con las precisiones técnicas y políticas por parte del Gobierno, que permanece en el área filosófica.

Entre las novedades, quizá una que sorprendió, al menos en la tribuna de Prensa, dado su alcance. El senador Rafael Estrella, socialista por Granada, dijo textualmente: «Nos encantaría que el Gobierno planteara el desmantelamiento de las bases americanas instaladas en España. Este es un objetivo nuestro a medio plazo». Esta declaración, que p

se supone cuenta con el apoyo del Grupo Socialista, y del propio Felipe González se encuentra en uno de los puntos claves del debate de la OTAN, como quedó en evidencia durante la discusión que el Congreso de los Diputados realizó sobre este mismo tema. El Gobierno ha acusado a la oposición socialista de actitud equívoca y de contradecirse permanentemente, al decir no a la OTAN y sí a las bases americanas. En los debates del Congreso, el propio Felipe González insinuaba un cambio de la posición de su partido en este sentido, y la declaración del senador Estrella parece profundizar en esta misma línea.

Una alternativa superior a las bases

Precisamente el ministro Pérez-Llorca, que ayer intervino en la sesión, insistió en este mismo tema en su discurso, al subrayar que para el Gobierno la OTAN es una alternativa superior y más completa que la relación bilateral con Estados Unidos, a sabiendas de que éste era un punto débil de la argumentación de fondo del partido socialista.

El ministro volvió a reiterar los tópicos de la OTAN defensiva y no ofensiva, de la ruptura del aislamiento, de la Alianza Atlántica como confirmación del occidentalismo, de la coherencia de la política exterior española y del deseo del Gobierno de que este paso atlántico no tenga nada que ver con el rumor de la derechización del partido.

Se quejó el senador Morán, que -tuvo una tarde brillante de oratoria, de que el presidente Calvo Sotelo en su discurso del martes reiterara textualmente sus palabras del Congreso, y dijo que esta era una cámara de «tercera lectura». El senador socialista insistió, por la tarde, en réplica al ministro, en que no se puede confundir OTAN con occidentalismo, y lamentó, como ya lo había hecho con anterioridad, que la diplomacia española haya abandonado su norte europeo y sus políticas peculiares en distintas zonas del mundo en favor de la cuestión atlántica como única y principal premisa. «Es el Ministerio del Asunto Exterior», dijo el senador asturiano y socialista.

También Fernando Morán se quejó de que el Gobierno no diera detalles sobre la integración, no diera garantías sobre la manera de integrarse; recordó las dictaduras existentes y que existieron en los países de la OTAN y, aludiendo a la falta de información oficial y al silencio del ministro Pérez-Llorca sobre la fracasada negociación bilateral de los acuerdos con Estados Unidos, diría, no sin humor y haciendo una alusión a los pájaros de la Pampa, que éstos «ponen los gritos donde no ponen los huevos», con lo que pedía al jefe de la diplomacia más precisiones y menos declaraciones literarias.

Fernando Morán respondía también a los senadores centristas Enciso y Ballarín, que por la mañana defendieron con énfasis las ventajas defensivo-militares de la OTAN y el alcance y dimensión política de la organización aliada' Las palabras de ambos senadores fueron contundentes y subrayaron el carácter disuasivo de la Alianza Atlántica, así como la cooperación política que se desarrolla en su seno.

Posteriormente a estas dos intervenciones habló el senador catalán del Grupo Mixto Portabella, quien se quejó de la situación militar española, diciendo que el Ejército español «está al borde del ridículo», y no por sus hombres, sino por la escasez de sus medios, y pidió un refuerzo sustancial de estos medios como alternativa a la OTAN que propugna el Gobierno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de noviembre de 1981

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