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Un libro sobre árabes, judíos y cristianos ganó el Premio Octubre de ensayo

Concedidas, también las distinciones para obras de narrativa y poesía en lengua catalana

La gerundense Dolors Bramon, el valenciano Rafael Ventura Meliá y el leridano Joan Margarit han sido los ganadores de los premios Octubre en lengua catalana correspondientes a 1981, en sus modalidades de ensayo, narrativa y poesía. El fallo del jurado se hizo público a primeras horas de la madrugada del domingo, en el curso de una cena celebrada en un hotel de Valencia, a la que asistieron unas seiscientas personas.

Los premios, organizados por la editorial valenciana Tres i Quatre, celebraron su décimo aniversario con un homenaje al filólogo Manuel Sanchis Guarner, autor, entre otras muchas publicaciones, de La llengua dels valencians, y decano de la facultad de Filología de Valencia, con motivo de su jubilación. El acto se cerró con una intervención del escritor Joan Fuster.La obra de Dolors Bramon que ha obtenido el Prem¡o de Ensayo Joan Fuster, dotado este año con 450.000 pesetas, por haber quedado desierto los dos anteriores, se titula Contra moros i jueus (Contra moros y judíos) y estudia la convivencia de las comunidades cristiana, árabe y judía en la época de Jaime I y posterior.

Dolors Bramon, que está casada con el diputado del Grupo Socialista de Cataluña Ernest Lluch, nació en Bañolas (Gerona) y tiene 37 años. Es licenciada en Semíticas y profesora no numeraria de la facultad de Filología de la Universidad de Barcelona. Obtuvo el Premio Fuster en 1976 como miembro de un colectivo de seis personas que presentaba un conjunto de trabajos. El suyo, sobre la polémica lingüística entonces naciente, se titulaba Una lengua, dos lenguas, tres lenguas. Dolors Bramon vivió de 1970 a 1977 en Valencia.

Acerca del libro premiado, señala: «Cuando Jaime I reconquistó Valencia se encontró con un país organizado y que funcionaba. No se podía expulsar a los musulmanes y a los judíos, puesto que eran socialmente necesarios. El rey otorga unas leyes muy repetuosas para con estas minorías. Sin embargo, cuando el País Valenciano entra a formar parte de la monarquía de los Reyes Católicos, esta situación ámbia. Las dos minorías no están dispuestas a prescindir de sus hechos característicos, y, por otra parte, la sociedad cristiana tampoco está preparada para aceptar este tipo de convivencia. Por ello coincido con Sánchez Albornoz en que sólo cabía la expulsión».

«Creo que la origínalidad de mi trabajo», añade, «estriba en que he estudiado simultáneamente a los tres grupos sociales. Lo más frecuente es que se estudie sólo la relación de cristianos con musulmanes o de cristianos con judíos».

Narrador premiado

Rafael Ventura Meliá, de 34 anos, ya quedó finalista del Premio Andrómina de Narrativa, que ahora ha conseguido, en 1972, primer año de los Octubre. Está en posesión del Premio Huguet de Narrativa, en 1974, con su novela La darrera tornada. El Premio Andrómina estaba dotado este año con 200.000 pesetas, y la obra premiada se titula Ambit perdurable (Ambito perdurable). «Se trata de una novela sobre la infancia», dice el autor, «en la que hay muchos personajes femeninos. Es el motivo de la búsqueda del tiempo perdido, y en ella están presentes recuerdos míos infantiles: el aprendizaje de la lectura en la escuela, la cultura, las dos lenguas. El entorno en que se desarrolla es el de una familia conservadora muy común, y el paisaje corresponde a un lugar ficticio, pero descrito básicamente como el de la comarca de la Ribera baja. En cierto modo es autobiográfico hasta mis nueve años».

El ganador del Premio de Poesía Vicent Andrés Estellés, Joan Margarit, era el único que no se encontraba presente en el acto. El importe del premio es de 75.000 pesetas, y lo consiguió con su obra Vell malentés (Viejo malentendido).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de noviembre de 1981