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El debate de la OTAN

Al Ejército le interesan armas nucleares de alcance medio, según el teniente coronel Monzón

El teniente coronel Manuel Monzón, portavoz del Ministerio de Defensa, afirmó ayer, en el curso de un debate sobre "España y la OTAN", que organizó ayer la Fundación para el Progreso y la Democracia, que al Ejército español le interesan armas nucleares tácticas defensivas de alcance medio, aunque puntualizó que parece ser que Estados Unidos no está dispuesto a cederlas a España.

La intervención del teniente coronel Monzón en el debate sobre España y la OTAN constituyó el hecho más significativo de la discusión, por la originalidad de sus expresiones, sobre todo porque el teniente coronel hablaba, según afirmó, en nombre de las posiciones oficiales del Ministerio de Defensa. Aunque Manuel Monzón insistió en que la opción nuclear no está próxima, por no haber firmado España el tratado de no proliferación nuclear, sí sorpendió que destacara la idea de que en el Ministerio de Defensa se contempla la instalación de cohetes con cabezas nucleares como una necesidad defensiva.También constituyó una cierta novedad que el teniente coronel Monzón se pronunciara sobre el tratado bilateral, vigente con Estados Unidos en términos muy duros para la Administración norteamericana, calificando este acuerdo de «adhesión vergonzante sin ninguna ventaja». El teniente coronel señaló que además este tratado (que tantos años ha sido renovado por la Administración de la dictadura franquista) no incluía ninguna garantía de defensa, y que «nunca habia sido satisfactorio ».

Monzón hizo una exposición ordenada de distintas alternativas de la defensa, y dijo que España sería siempre objetivo militar de cualquier conflicto occidental. Aludió luego al plan estratégico conjunto español, ligándolo a la opción del Gobierno por la OTAN, e insistió en que la cadena de mando militar consideraba técnicamente bueno el ingreso en la organización militar.

Esta última afirmación de Monzón fue duramente contestada por el diputado socialista Pablo Castellano, quien criticó el hecho de que los militares opinaran y no obedecieran, y se interrogó sobre qué harían los miembros de la cadena de mando si el PSOE llegara al Gobierno y pidiera la salida de la OTAN.

En líneas generales, los tópicos de OTAN sí y OTAN no surgieron a lo largo de la noche en una discusión sin vehemencia y seguida con interés por un público que llenaba la sala y, que, se mostraba, en su mayoría, contrario al ingreso de España en la OTAN en un porcentaje similar al que revelaba ayer en una encuesta el diario EL PAÍS. Sondeo este que fue citado repetidas veces por varios de los oradores como argumento a favor del referéndum sobre la OTAN y en contra del ingreso en la Alianza.

Fernando Morán fue el orador más aplaudido. Señaló que Ceuta y Melilla no están cubiertas por el tratado de la OTAN defensivamente, y que Europa, ante la paridad, nuclear de Washington y Moscú, estaba también indefensa. Guillermo Medina defendió la OTAN desde el punto de vista de los países occidentales europeos que la integran. Fernández Espeso explicó técnicamente los detalles de la Alianza; el catedrático González Campos analizó las incidencias constitucionales del proceso elegido por el Gobierno para provocar el ingreso de España en la OTAN; Alberto Ballarín intentó justificar la dictadura turca en el marco de la Alianza, y Ramón Tamames señaló que el Gobierno, en el Parlamento, no da ningún tipo de garantías de que el ingreso en la OTAN servirá para recuperar Gibraltar, garantizar la defensa de Ceuta y Melilla o acelerar el ingreso en la Comunidad Europea.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de octubre de 1981

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