"La nova cançó" cumple 20 años en la vida cultural valenciana

El disco "La voz de un pueblo" conmemora la efeméride

La historia cultural del País Valenciano tiene uno de sus puntos culminantes en la aparición, hace veinte años, del fenómeno que se denominó la nova cançó. Esta efeméride fue recordada el pasado fin de semana en Valencia con ocasión de la presentación del disco La veli d'un poble (La voz de un pueblo), en el que se recoge una antología de veinte años de expresión cantada de las inquietudes de un pueblo. El disco se dio a conocer el 9 de octubre, Día del País Valenciano, en el marco de un recital promovido por la Diputación y celebrado en el teatro Principal de la ciudad.Hace precisamente veinte años, Raimon, el principal representante de este movimiento cultural, decidió actuar ante el público que se había reunido en Castellón para conmemorar la fiesta nacional del País Valenciano. Por estas fechas también se editó el libro de Joan Fuster Nosaltres els valencians, motor del posterior proceso de recuperación nacional. Ambos acontecimientos simbolizaron el resurgimiento del valencianismo, que se había mantenido recluido en tertulias y debates universitarios.

Desde entonces aparecieron cantantes y grupos que, recuperando la tradición de música popular, integraron a sus canciones la voluntad de hacer un país libre. Todos ellos son recogidos por la antología discográfica de Valdise, aunque faltan algunos de los que formaron parte de la cançó por problemas exclusivamente discográficos, como es el caso de Els Pavesos.

Las doce piezas del disco corresponden a María del Carmen Guirau, Marian Alberto, Al Tall, Paco Muñoz, Carraixet, Raimon, con su Al vent, y Ovidi Montllor con Homenatge a Teresa.

Junto a populares temas de Els 4 Z, Félix Estop, Josep Lluis Valldecabres, Lluis el Sifoner y Araceli Banuls. La ausencia de nombres habituales en las fiestas y recitales de los últimos años se debe a la falta de infraestructura que obligó a Carles Barranco, Cuixa y otros a abandonar la cançó. A lo largo de estos veinte años, la penuria y el altruismo han sido moneda común en los representantes de la cançó que optaron por mantenerse distantes de la oferta de mercado que ofrecía Cataluña por la identidad idiomática. Sólo hacia 1975 surge en Valencia la primera iniciativa de carácter comercial, La Taba, que dos años después se refuerza con la aparición del primer sello discográfico valenciano, Anec, y la apertura de los estudios de grabación el Tabalet.

Valdisc es una escisión de Anec y junto a la antología La veu d'un poble (La voz de un pueblo), cuya portada reproduce una escultura de Alfaro dedicada a Raimon, ha editado un álbum de Lluis el Sifoner, Som, y proyecta grabar un disco de la Orquesta Catalá.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0013, 13 de octubre de 1981.