Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
EL ASESINATO DE SADAT

Un estrecho aliado militar de Estados Unidos

Tras la salida de los soviéticos de Egipto, expulsados por Aiiuar el Sadat al poco tiempo de su llegada al poder, Estados Unidos ocupó paulatinamente el vacío militar dejado por Moscú, con una serie de tímidos contactos de cooperación militar y, económica.Desde la firma de los acuerdos de Camp David, Washington concedió unos cien millones de dóIares de ayuda militar a Egipto y le hizo varias entregas de material bélico. Actualmente hay en curso un plan de quinientos milloiies de dólares para moderiiizar las bases militares egipcias, utilizadas conjuntamente por las fuerzas norteamericanas en sus maniobras para defender eventualmente la región del golfo Pérsico.

Para mediados del mes próximo, el Pentágono tiene programadas unas maniobras en territorio egipcio, con la participación de material acrotransportado y unos 2.000 hombres de la "fuerza de despliegue rápido", creada por la Administración Carter con la misión de intervenir en cualquier parte del mundo donde peligren los intereses norteamericanos.

Los barcos de la Sexta Flota estadounidense norteamericana cuentan con facilidades en el puerto de Alejandría, aunque ningún navío se encuentra actualmente en la zona, según fuentes del Pentágono.

Mandos de la Marina estadounidense insisten en que la Sexta Flota no ha recibido órdenes de colocarse en estado de alerta. Las fuerzas anfibias más cercanas a Egipto están situadas en las bases conjuntas griegonorteamericanas en la isla de Creta, donde fondean ocho navíos anfibios y el portahelicópteros Guadalcanal.

El portaviones nuclear Nimitz se encontraba ayer en el puerto italiano de Venecia, según portavoces del Pentágono, en el niomento del atentado contra Sadat. Las mismas fuentes insistieron en que "no hay cambios en el estado de alerta" en la zona mediterránea, donde se encuentran presentes veintiséis barcos norteamericanos y otros 42 soviéticos, número este último calificado de más elevado que lo normal en medios militares estadounidenses.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de octubre de 1981