"No les guardo rencor"

Heberto Padilla desearía que su presencia como escritor no desatara tantas consideraciones políticas, y llena su charla, que es dispersa y rica, como corresponde a un hombre que tiene una cultura vasta y una memoria proustiana, de continuas referencias literarias para explicar su biografía de 48 años.La novela En mi jardín pastan los héroes, editada por Argos Vergara, con la que Padilla recorre España presentándola a la Prensa y al público, contiene un prólogo -Prólogo con novela se titula-, en el que el escritor narra las consecuencias de su caso y cuenta los prolegómenos de su salida de Cuba, permitida por Fidel Castro hace un ano.

En mi jardín pastan los héroes «se salvó de milagro», dice Heberto Padilla en el prólogo de su libro, porque los funcionarios policiales que registraron su casa dejaron el manuscrito en un cesto de mimbre hasta el que no llegó la mano del agente, alertado por el jefe sobre la suficiencia del botín que hasta entonces había sido requisado. En el misino prólogo, Padilla reflexiona sobre los que le espiaron y le persiguieron desde que un día se dio cuenta, «de que si metía el dedo en aquel vaso me quemaba la uña», según dice hoy. Y concluye su reflexión escrita: «No les guardo rencor».

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* Este artículo apareció en la edición impresa del 0024, 24 de septiembre de 1981.