Ir al contenido
_
_
_
_
Cartas al director

Sevilla

Como me visitaron parientes de América decidí días atrás, en mi afán de mostrarles lo mejor de España, desplazarme con ellos a Sevilla porque considero ineludible conocer la hermosa capital andaluza. Fue, por supuesto, obligada la visita a la catedral y a la Giralda. Este fue el panorama con que me encontré:- El patio de los naranjos está increíblemente sucio, con todos sus canalillos atrancados por la basura.

- El aljibe es un depósito de toda clase de inmundicias.

- Todas las paredes, pilares, etcétera, que rodean el bello patio, están en pésimo estado, repletas de escrituras y de mugre.

- En la calle y en varios rincones de la zona hay orines y excrementos humanos.

- Pululan personas de mal aspecto que piden dinero, ofrecen cosas y molestan al visítante.

- En la entrada a la catedral, un individuo de grosero comportamiento impedía el ingreso a las personas con pantalón corto (es esta la única iglesia de España donde vi tal cosa).

... En fin, para qué seguir. ¿No es todo esto una verdadera pena?/ .

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_