Reunión en Avilés de especialistas españoles en ingeniería genética

«En el plazo de uno o dos años se pueden dar pasos muy importantes en la búsqueda de las causas del cáncer, y de ahí a la curación hay sólo un paso», manifestó el profesor Julio Rodríguez Villanueva, director del curso Nuevas fronteras de la biología molecular, que la Escuela Asturiana de Estudios Hispánicos, dependiente de la Universidad de Oviedo, desarrolla durante esta semana en La Granda (Avilés). El doctor Luis Archer, de la Universidad Nueva Lisboa, leyó en el primer día del curso la ponencia titulada La ingeniería genética y sus perspectivas. Señaló que las nuevas combinaciones de genes, que como tales no existen en la naturaleza, se pueden obtener en el tubo de ensayo y ser introducidas en las células vivas. Así, las células adquieren nuevas capacidades de los genes exógenos. Cabe pensar en la curación de numerosas enfermedades de la especie humana (casi 2.000), debidas a deficiencias genéticas, mediante la introducción en las células del individuo de genes funcionales, cuya obtención sería posible, para corregir la enfermedad producida por la carencia o deficiencia de uno de sus genes.

Aplicación a la medicina dentro de 30 años

El ponente estimó que este tipo de hallazgos puede ser aplicado en medicina en un plazo no superior a los treinta años. Algunos de los participantes en el coloquio posterior pusieron de manifiesto al respecto su escepticismo en cuanto a la posibilidad de curar defectos genéticos en seres humanos, por la dificultad de implantar los genes funcionales en todas las células del ore,anismo. Ricardo Guerrero, de la Universidad Autónoma de Barcelona, desarrolló una ponencia relativa a la posibilidad de controlar algunas enfermedades hereditarias. Una mutación es un cambio en el mensaje genético de un organismo, que va pasando de generación en generación.El enorme desarrollo de la ingeniería genética ha permitido llevar a cabo en bacterias métodos altamente específicos de mutagénesis, que consisten en cortar diversos plasmidos con enzimas de restrieción y volver a unirlos en condiciones especiales. El plasmido resultante presenta las mutaciones que se pretendía conseguir. Ese plasmido se puede clonar para obtener múltiples copias del gen mutado, las cuales permitirían estudiar los productos génicos, normales y alterados, su estructura y función, lo que permitirá en el futuro comprender los mecanismos de multiplicación del material genético.

Por su parte, José Miguel Orviz, catedrático y rector de la Universidad de Santander, explicó que hoy existen vectores que permiten la expresión de genes de seres superiores en bacterias, y otros que convierten a la célula en factoría especializada de proteínas. Los nuevos vectores han desarrollado de tal manera la ingeniería genética -agregó- que se puede predecir la transformación de numerosos sistemas de producción de sustancias importantes en las próximas décadas. Al referirse a la existenciz de muchas variedades de cáncer, e profesor Rodríguez Villanueva vaticinó que para el año 2000 se conocerán gran parte de las causas que provocan esas variedades.

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