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Tribuna:

El PSC y el PSUC abogan por una participación de la izquierda en el Gobierno catalán

Tanto el Consejo Nacional del PSC-PSOE como el Comité Central del PSUC se reunieron el pasado fin de semana. Ambos órganos supremos de los dos partidos de izquierda de Cataluña aprobaron sendas resoluciones en las que, junto con matices diferenciadores en cuanto al proceso, abogan por una participación de la izquierda en el Gobierno catalán. Nada indica que estas resoluciones puedan lograr que Jordi Pujol acepte ir más allá -como máximo- de meros consensos en el Parlamento autonómico.Los socialistas, en su resolución, reclaman que «las fuerzas democráticas de Cataluña lleguen a un planteamiento responsable y común cara a la superación de la actual crisis. En este sentido, los socialistas de Cataluña llamamos a las fuerzas políticas con representación en el Parlamento para coincidir en un programa de acción común en apoyo de la Constitución, del Estatuto y de las instituciones democráticas, con contenidos concretos y plazos para su realización». Esta «política de coincidencia», según el máximo órgano del PSC-PSOE, «ha de abrir la posibilidad de un Gobierno de la Generalidad con la más amplia base parlamentaria y social que sea posible».

Un dirigente socialista indicó que se trataba de un ofrecimiento abierto, «que puede concretarse en un Gobierno de unidad en Cataluña en función del cual sea el resultado de las negociaciones políticas que, en nuestra opinión, debe generar».

Por su parte, el secretario general del PSUC, Francesc Frutos, dio a conocer ayer en conferencia de Prensa la resolución del Comité Central del PSUC. Esta propone «un acuerdo autonómico» a las fuerzas parlamentarias catalanas basado en cinco puntos: «poder de autoorganización de las instituciones y de la Administración catalanas, lucha contra el paro, con medidas concretas de carácter urgente; defensa de la lengua y cultura catalanas; prestaciones sociales (enseñanza y sanidad y seguridad social) en el marco del Estatuto y solidaridad con los procesos autonómicos de las demás nacionalidades y regiones de España».

Para el PSUC, «este acuerdo autonómico, para que sea eficaz, es preciso que se articule en torno. a un Gobierno de unidad democrática, sin exclusión de ninguno de los partidos parlamentarios catalanes».

«El objetivo prioritario», dijo Frutos, «es defender la autonomía. El Gobierno de unidad catalana es el mejor camino, pero el acuerdo parlamentario catalán sería un paso adelante». En su informe al Comité Central, Frutos se había pronunciado «en favor de un Gobierno de coalición UCD-PSOE en España con un programa pactado, y de un Gobierno de unidad democrática en Cataluña, con la participación del PSUC».

En su informe, Frutos se pronunció en contra de la ampliación del número de miembros del comité ejecutivo de su partido, propugnado por la tendencia de derecha bandera blanca, ausente de dicho órgano tras el último congreso.

En sus manifestaciones de ayer, los dirigentes comunistas catalanes situaron su política de «catalanismo popular» en un segundo plano, para pasar a defender «lo que tenemos en las manos».

Queda fuera de toda duda que Jordi Pujol no se siente inclinado hacia replanteamientos de su Gobierno autonómico. En este sentido, las resoluciones del PSC-PSOE y del PSUC corren el peligro real de tener escasa trascendencia práctica como no sea una mera acentuación del consenso en las leyes institucionales catalanas.

Gran parte del tema depende de si el Gobierno central y la Generalidad chocan o no en los esbozos de conflicto ya planteados. En este sentido es particularmente importante el ver si va a haber o no recursos de inconstitucionalidad contra la ley autonómica suprimiendo las diputaciones catalanas. Ayer, los comunistas se apresuraron a recordar que, en el caso de darse tal recurso, apoyarían sin reservas a la Generalidad. Los comunistas catalanes anunciaron un mitin para el próximo sábado, con asistencia de Santiago Carrillo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de marzo de 1981