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"Las Jornadas sobre «El hecho gallego» no serán especulativas" según Domingo García Sabell

«No vamos a preguntar lo que es Galicia de un modo doctrinario o especulativo, sino que se va a discutir cómo es ahora mismo la realidad gallega». Domingo García Sabell, presidente de la Real Academia Gallega, introdujo con estas palabras el comienzo de los coloquios internacionales que se celebran desde ayer en Vigo sobre El hecho gallego.

Poco antes, el alcalde socialista de la ciudad, Manuel Soto, había saludado a los congresistas reiterando la idea de que «ojalá nunca más se haga necesaria la solidaridad de las Brigadas Internacionales con España, sino que pueda ser posible la solidaridad y la hermandad de los pueblos que viven en democracia».El francés Lucien Castela, secretario del centro universitario de la Romanía, organismo de la Unesco, se esforzó desde el primer momento inaugural en lograr que los coloquios consigan ser una verdadera tribuna de los problemas gallegos, especialmente de cara a la opinión europea, cuyos principales medios de comunicación están presentes estos días en Vigo.

El presidente del Comité Internacional de Comunicación y Cultura de la Unesco, el español José Vidal Beneyto, se ocupó de centrar el interés de los coloquios «en la percepción de la lengua, la tierra y la cultura como hechos que se constituyen en unidad colectiva». Habló de la necesidad de «conquistar e imponer los criterios de legitimación simbólica de la entidad gallega» y subrayó el hecho de que se hayan reunido en Vigo, con esta intención, significativos representantes de varias culturas europeas.

De las cuatro ponencias discutidas ayer, ganaron la atención del congreso las de los profesores compostelanos Xaime G. Lombardero y Abel R. Caballero, sobre la perspectiva histórica de la agricultura gallega y el subdesarrollo dependiente de la economía de Galicia, respectivamente. Los sendos coloquios que siguieron a las exposiciones pusieron de manifiesto una cierta dificultad de comprensión del hecho gallego, por parte, sobre todo, de los especialistas franceses, en sus caracteres más peculiares. Se evidenció una sensible reticencia ante el proceso de las autonomías, lo que hizo preguntar a varios observadores sobre la consistencia de la autonomía «cuando depende fundamentalmente de la voluntad política y económica de Madrid ».

Sobre el conflictivo tema de la pesca y la cuestión agraria, hablaron los economistas Manuel González Vidal, Fernando González Laxe y Xaime Barreiro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de febrero de 1981