Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

EE UU desea que España clarifique su "calendario OTAN" antes de renovar el tratado bilateral

Estados Unidos desearía que el Gobierno español clarifique sus planes respecto a la adhesión a la Organización para el Tratado del Atlántico Norte (OTAN) antes de que se renueve el tratado bilateral hispano-norteamericano. Un diplomático estadounidense reiteró a EL PAIS que la adhesión de España a la Alianza Atlántica era una cuestión de competencia exclusivamente nacional, pero argumentó que, dado que el Gobierno español había declarado públicamente su intención de promover la adhesión de nuestro país al Pacto Atlántico, era lógico que Washington deseara saber cuál era el calendario previsto por Madrid antes de la renovación del tratado bilateral.

La misma fuente señaló que la hipotética adhesión de España a la OTAN no tendría por qué significar ningún cambio notable en los acuerdos del nuevo tratado, que empezará a ser negociado, en términos políticos, en la primera entrevista que mantendrán el próximo 17 de febrero, en Washington, el ministro español de Asuntos Exteriores, José Pedro Pérez-Llorca, y el secretario de Estado, Alexander Haig.Estados Unidos, añadió, mantiene acuerdos bilaterales con muchos de los países miembros de la Alianza Atlántica. Recordó igualmente que la OTAN no posee bases militares en cuanto tal, sino que utiliza las instalaciones militares de los países miembros. La pertenencia de España a la OTAN no implicaría de forma alguna la desaparición de las facilidades militares que concede España a los ejércitos estadounidenses. «Tenga en cuenta», explicó dicho diplomático, «que el 60% de los ejercicios de tiro que realizan los aviones norteamericanos destinados en Europa se efectúan en las Bárdenas Reales».

En cuanto a las posibles modalidades de ahesión que permite la Organización del Tratado del Atlántico Norte, señaló que la integración en la OTAN es un «acto de voluntad política» y que, una vez realizado, se podían discutir múltiples aspectos, porque la Alianza Atlántica no es un organismo supranacional y no tiene capacidad de imponer sus decisiones a un «socio» que no quiera llevarlas a la práctica. Reconoció, sin embargo, que no era fácilmente concebible una integración de España únicamente en la organización «política» de la Alianza, manteniéndose al margen del mando militar integrado, tal y como se encuentra actualmente, por ejemplo, Francia.

Interrogado sobre si la invasión de Afganistán por tropas soviéticas había alterado la relación de fuerzas Este-Oeste hasta el punto de hacer más necesaria desde la óptica aliada la adhesión de España, dicha fuente señaló que «no lo creía» y que, en todo caso, la situación sería diferente si la URSS se decidiera a intervenir directamente en Polonia.

En relación con la posibilidad de que el nuevo tratado hispano-norteamericano contuviera una alusión directa a la OTAN, la mencionada fuente recordó que ya existía en el actual. El tratado establece un comité ad hoc de coordinación con la OTAN, que se reúne, en sesión plenaria, dos veces al año. «Desde nuestro punto de vista», añadió, «en el nuevo tratado se podrían reforzar las actividades de este comité».

Más información en página 19

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de enero de 1981

Más información

  • Pérez-Llorca y Haig iniciarán negociaciones en Washington el 17 de febrero