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Dámaso Alonso podría ser relevado como director de la Real Academia

Según los estatutos, al cumplir 82 años cesan los cargos directivos

El próximo cumpleaños de Dámaso Alonso, director de la Real Academia Española, puede abrir un serio interrogante en la dirección de este organismo, ya que según sus estatutos el director cesará al cumplir 82 años. El próximo día 22 de octubre, Dámaso Alonso, director de la Real Academia desde 1968, alcanzará esta edad.

Según algunas fuentes, Dámaso Alonso habría manifestado su deseo de ser consecuente con la norma de cese o retiro a los 82 años, que se acordó durante su mandato, y es notorio también que en varias ocasiones ha mostrado en público -aunque con ese humor que, a pesar de la edad, no ha perdido- que «ya está viejo», que ya no trabaja como antes y que desea retirarse.Un buen número de académicos, sin embargo, según ha podido detectar este periódico, no estarían dispuestos a darle el retiro y le pedirían, por el contrario, que permaneciese al frente de la Real Academia, a pesar de que su mandato expire reglamentariamente. Dámaso Alonso podría ser por unanimidad, y excepcionalmente, reelegido por quinta vez director de la Academia.

Las filtraciones que en conversaciones particulares de miembros de la Real Academia se han conocido sobre la actitud que adoptará Dámaso Alonso apuntan a la confirmación de que el director de la Academia presentará oficialmente su dimisión e incluso que ya la habría presentado. Según las mismas fuentes, Dámaso Alonso hará pública formalmente su dimisión en la sesión normal de la Academia del próximo jueves 23 de octubre, un día después de su cumpleaños. Recientemente, Dámaso Alonso rechazó pronunciar una conferencia en el homenaje que se celebrará la próxima semana en Santander al poeta y también académico Gerardo Diego, alegando como disculpa que estaba preparando el acto por el que se iba a despedir de la Academia, «Me siento cansado, ya llevo muchos años en el cargo», manifestó también en esta ocasión.

El mentís oficial de este posible cambio en la dirección de la Real Academia llega tajante del secretario perpetuo de la institución, Alonso Zamora Vicente: «No hay nada de dimisión ni de cese. La Academia no va a tratar este asunto por lo menos hasta diciembre, y no el día 23 de octubre, como a usted le han informado».

Alonso Zamora Vicente cree que este tema no tiene demasiada importancia, ya que, según los mismos estatutos, la Real Academia puede pedir al director que permanezca al frente de la misma, aunque se haya acabado su mandado. «De todas formas», ha añadido el secretario perpetuo, «los académicos son quienes de una manera absolutamente democrática se pronunciarán sobre este tema y no creo que lo hagan antes de diciembre».

Alonso Zamora Vicente ha admitido la posibilidad de que Dámaso Alonso, por razones de salud, pidiera un retiro momentáneo de su cargo; pero, en ese caso, también estaría prevista una sustitución reglamentaria que no supondría necesariamente la destitución de Dámaso Alonso como director.

De momento todo parece indicar que los académicos le pedirán a Dámaso Alonso que siga en el cargo, fundamentalmente por razones de prestigio. Muchos miembros de la Real Academia piensan que Dámaso Alonso la ha dirigido, a pesar de sus penurias económicas y de la escasez de medios materiales, por «unos caminos de trabajo serio, riguroso y científico, liberándola del calificativo que en algún tiempo se le diera de entidad decorativa».

Para otros, lo más importante del trabajo que ha realizado Dámaso Alonso al frente de la Real Academia ha sido su acercamiento a las academias latinoamericanas, hasta conseguir prácticamente una federación de academias de la lengua. Otra de las aportaciones durante su mandato sería la entrada que ha dado a mujeres en la Real Academia y la elaboración de un diccionario técnico del español.

Dámaso Alonso, nacido en Madrid el 22 de octubre de 1898, es uno de los más eminentes poetas, ensayista y filólogo español de lo que llevamos de siglo. Como signo de reconocimiento a su autoridad literaria e investigadora basta citar que en 1948 fue designado miembro de la Real Academia Española y en 1968 fue elegido director de la misma, en la que sucedió a su maestro Ramón Menéndez Pidal. Entre sus premios más destacados figuran el Premio Nacional de Literatura, el Fastenrath, de la Real Academia, y el Cervantes 1978, del Ministerio de Cultura, en reconocimiento de su obra científica, literaria y poética.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de octubre de 1980