La Cámara norteamericana expulsa a uno de sus miembros
Un aire de «moralidad» sopló ayer por las galerías del Congreso de Estados Unidos. La Cámara de Representantes decretó la expulsión de uno de sus miembros, Michael Myers, acusado de haber aceptado un soborno por parte de falsos jeques árabes, que en realidad eran agentes del FBI.
Por su parte, el subcomité judicial del Senado, que durante dos meses investigó el escándalo de Billy Carter como «agente libio», presentó un informe provisional concluyendo que Billy «merece una crítica severa».
En el caso del congresista demócrata por el Estado de Pensilvania, Myers, de 37 años, que fue expulsado tras el voto necesario de dos tercios de mayoría, es el primer caso de exclusión de la Cámara desde hace 120 años.
En relación con el asunto de Billy Carter, el subcomité senatorial sustituyó en el último momento la frase «merece una condena» por la menos grave de «merece severas críticas».


























































