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LAS VENTAS

Los toros de Guisando

Imagínense ustedes que un día, por tierras de Avila, llegan hasta el conjunto de los toros de Guisando. Y allí, de repente, se encuentran con el espectáculo de unos hombres vestidos de luces, agitando los engaños, desgañitándose y dando zapatillazos para hacer embestir a las pétreas moles protohistóricas.Pues algo semejante ocurrió el domingo en Las Ventas. Los toros de Marín Marcos, tras mansurronear con los caballos, se quedaban quietos, inmóviles, esperando a los banderilleros, que tenían que pasar muchas veces sin clavar, y mirando a los matadores sin hacer caso de las monerías y las voces que les daban, aunque les tirasen la montera a los hocicos, como hizo El Santi en el sexto.

Plaza de toros de Las Ventas

Toros de Eugenio Marín Marcos, de aceptable presencia, mansotes y sin casta. Rafael Torres: silencio y pitos. José Soler: silencio y palmas. Escuchó un aviso en el quinto. Santiago Burgos, el Santi que tomaba la alternativa: ovación y ovación. Presidió el señor Corominas, que desoyó las protestas por la invalidez del quinto.

Cuando alguno hacía un esfuerzo y embestía, como el de la alternativa de Santiago, lo hacíatirando hachazos o se quedaba en los lances de capa, como ocurrió con el cuarto y el sexto, en sendos quites de Rafael Torres y José Soler.

Poco o nada podía hacerse con tales marmolillos. El tesón y coraje de El Santi, que no acertaba a quitarse de encima sus toros por el envaramiento de los brazos.

Francisco Rivera Paquirri, Julio Robles y Luis Francisco Esplá compondrán la combinación ferial de la localidad vallisoletana de Iscar. El festejo tendrá lugar el lunes 11 de agosto, lidiándose toros de Sánchez Ariona hermanos. El día 10 se celebrará una corrida del arte del rejoneo, para la que aún no están designadas las reses ni los integrantes del cartel.

Las buenas, pero frías y sosas maneras del ex Pepito Soler, porfión y terco con los suyos, y los ecos «curristas» de Rafael Torres, que se quitó de enmedio a sus enemigos con una prontitud digna de su paisano, el faraón del frasco.

Y, claro, así no hay manera. Porque a los toros de Guisando no ha conseguido todavía darles un pase ni la mismísima paloma azul.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 29 de julio de 1980