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Ruada, empresa discográfica, en favor de la cultura gallega

La creación del primer sello discográfico gallego, Ruada, ha sido el motivo determinante para el nacimiento del nuevo grupo musical Doa, que se halla formado por hombres que cuentan con una vasta experiencia en la búsqueda de las ralces de la tradición, tal y como queda sentado en su primer trabajo. La nueva editora aparece con la pretensión de normalízar la edición discográfica en Galicia y con el fin primordial de ser el soporte sonoro que la cultura gallega echaba en falta. Se trata de un intento similar al que los vascos han conseguido con Xoxoa, o al que los valencianos pretenden con Anec.

Uxio Fernández, uno de los responsables de Ruada, aseguró a EL PAIS que «vamos a entrar en el mercado con un gran handicap, ya que tenemos que mantener nuestra empresa con dos discos frente a las multinacionales, que lo hacen con cuarenta o cincuenta. Si para nosotros comienza a ser rentable a partir de la venta de 4.000 ejemplares, para ellos lo es a partir de los mil ».Ruada comenzó sus actividades con dos discos de larga duración. Sete anos de canción galega, en el que se condensan los comienzos de la canción en Galicia, desde Xerardo Moscoso hasta Andrés Dobarro, pasando por los inevitables Miro Casabella, Juan Pardo, Benedicto, María e Xavíer y Los Tamara, comprende una representativa antología entre 1969 y 1974. Y O son da estrela escura, para cuya elaboración Doa partió de un estudio de las partituras existentes en los distintos cancioneros. En la grabación se incluyen composiciones medievales, entre ellas, cantigas de Alfonso X y Martín Códex, y romances, uno francés referido al camino de Santiago y ya grabado por Malicorme.

Pero Doa no se ha propuesto con'este disco hacer un trabajo ortodoxo. «No queremos hacer», dicen, «un trabajo científico, de reproducción al milímetro, de laboratorio. Por el momento, nos parece importante e interesante seguir con una labor de recreación del folk. Se trata de coger el espíritu que tiene esta música, y no sus notas; es decir, coger su toque y reconvertirlo, para que sea un vehículo válido para expresar en nuestros tiempos. Podemos partir de las cantigas, de la música de los trovadores, de la música del camino de Santiago, pero luego hay una recreación. El resultado tiene que gustarnos. Que sintamos placer mientras tocamos y que seamos capaces de transmitir ese placer. »

Los -seis componentes del grupo, Miró Casabella -uno de los integrantes del desaparecido movimiento Voces Ceibes-, Enrique Ferreira, Bernardo Martínez, Xan Piñón, Francisco Luengo y el francés Míchel Canadá -con una larga experiencia en grupos bretones-, aseguran, al referirse a la música que predominó en un pasado reciente en Galicia, que «antes salía un cantante, y con cuatro golpes de guitarra y un rollo político justificaba su actuación. Pero hoy el discurso político no puede cubrir una falta de calidad». Para Doa, la música gallega debe de estar abierta a todo tipo de música, a toda la vanguardia y a toda la experimentación. Desde la canción popular de países allegados a Galicia hasta el jazz o el rock.

La firma Ruada y el grupo Doa han realizado su presentación de forma conjunta. En la intención de los responsables del primer sello discográfico gallego está el hacer compatible la calidad y la comercialidad, aprovechando el éxito que puedan tener las grabaciones comerciales para la financiación de otras que, si no lo son tanto, encierran un importante interés para la cultura gallega. Dentro de este intento, en las próximas semanas aparecerá un discoEbro con cuentos populares de Galicia y, más adelante, un tomo dedicado a la Historia e futuro da música galega.

Por el momento, las grabaciones se realizan en Madrid y la producción del material discográfico en Barcelona, aunque todos los procesos de grabación se completarán en un futuro en Galicia, en donde está proyectado contar con un estudio.

Esta primera editora gallega, que se define como «absolutamente independiente», tiene la intención de llevar sus discos hasta Portugal, Latinoamérica, e incluso a los países del mundo celta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de marzo de 1980