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Murió en Madrid el compositor Carmelo Larrea

A las cuatro de la madrugada de ayer falleció en Madrid, víctima de un infarto de miocardio, el compositor Carmelo Larrea, autor de las canciones mas populares de la posguerra, entre otras, Camino Verde y Dos cruces. Contaba 72 años y su muerte fue repentina.Carmelo Larrea nació en Bilbao, ciudad en la que cursó sus primeros estudios musicales y de otros tipos, y en la que fue alumno del maestro Jesús Guridi, con quien aprendió canto y órgano.

Desde su adolescencia desempeñó diversos trabajos, sin dejar por eso la afición por la música y las artes. Durante cinco años trabajó en el circo, haciendo con otros dos muchachos un trío musical de piano, violín y concertina. Al estallar la guerra civil abandona el circo definitivamente. Llamada su quinta a filas, Carmelo Larrea, a quien ha sorprendido la guerra en Jerez de la Frontera, se incorpora en una banda de Sevilla. También toca el saxofón en un establecimiento del barrio de Santa Cruz. En esta época empieza a componer. Para entonces ha recorrido el circo de los hermanos Carrey, el Corzana y el Feijoo.

El nombre de Carmelo Larrea está unido al de Antonio Machín, para quien compuso muchas de sus canciones, y también al bolero, género que frecuenta, aunque no únicamente. Efectivamente, Antonio Machín estrenó en 1941 el primer éxito de Larrea, Noche triste, que es acogido en la sociedad española de posguerra con afición clamorosa. A partir de entonces no cesará su producción: entre las primeras canciones está también Las doce en punto, Un año más y el pasodoble No tepuedo querer.

Ya trasladado a Madrid, para trabajar con la orquesta Alazán, Carmelo Larrea fija su residencia en el hotel de la Marina, de la popular calle del Carmen. Aquí aparece Dos cruces, una de sus canciones más populares, que empezó llamándose Soledad, y que en la voz de Jorge Gallarzo y en un festival musical salta al éxito. De Dos cruces se han hecho más de ochenta versiones distintas, se ha traducido a numerosas lenguas extranjeras -se canta en francés, inglés, alemán, incluso en japonés- y aparece en cinco películas, la última de ellas La niña de luto. Cantantes como María Dolores Pradera la llevaron mucho tiempo en su repertorio. Expresamente para Angelillo, y para la película Suspiros de Triana, compuso Carmelo Larrea otro de sus éxitos, Camino verde, que es otra señal inequívoca de una época española.

Tras nueve años de actividad profesional por diversos países de América, trabajando en su doble actividad de compositor e intérprete, irá a Londres, donde se incorpora a la orquesta del barco israelí Nili, que hace cruceros turísticos por los países nórdicos. Hace quince años regresó definitivamente a Madrid, donde vivía con su esposa, Josefina Reguilón. Con Carmelo Larrea ha muerto toda una época de la música ligera española. La suya es, seguramente, la más bailada, cantada y radiotransmitida para la generación que ahora ronda los cincuenta años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de febrero de 1980