Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Dos millones de surcoreanos despiden al presidente Park

Corea del Sur rindió ayer un homenaje masivo al presidente Park Chung Hee, artífice del «milagro económico» que hizo pasar en dieciocho años al país, de un completo subdesarrollo, al rango de nueva nación industrial. Escenas de desesperación al borde de la histeria se produjeron al paso del cortejo fúnebre en las principales calles de Seul, donde se aglomeraban dos millones de surcoreanos que parecían haber olvidado el autoritarismo del jefe de Estado muerto.

Los restos del presidente asesinado el 26 de octubre por el jefe de los servicios secretos fueron inhumados en el cementerio nacional, al lado de los de su mujer, también asesinada hace cinco años.

Kim Young-Sam, jefe de la oposición parlamentaria y líder del Nuevo Partido Democrático, cuya expulsión del Parlamento provocó las manifestaciones de Pusan y Masan, asistió a la ceremonia fúnebre junto con el principal dirigente del Partido de Unificación, segundo partido de oposición. Sin embargo, Kim Dae-Jung, jefe de los «disidentes», que sigue estando en residencia vigilada, no fue invitado al entierro.

Cyrus Vance, secretario de Estado norteamericano, que asistió en representación del presidente Carter a la ceremonia fúnebre, expresó, antes de regresar a EE UU, su satisfacción por el traspaso de poderes «de forma ordenada y en base a las líneas constitucionales». La forma del traspaso, concluyó, «es muy prometedora para el futuro».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de noviembre de 1979