"Concierto de Aranjuez", "Fantasía galaica", "El rango" y "Flamenco"
Pilar López coreografió el Concierto de Aranjuez a partir de dos datos esenciales en la partitura de Rodrigo, fielmente reflejados en la organización danzada: casticismo y cosmopolitismo. Todo ello montado dentro de un ambiente levemente romántico, en el que cada movimiento de la obra se identifica con un período del día. A su vez, los tres momentos quieren decir gamas de color, de luz y de vida: atardecer, noche y día. Como en el Festival de Santander, la reposícíón logró el éxito merecido.Revisión también -igualmente comentada este verano en esta sección- la feliz Fantasía galaica, de Ernesto Halffter y Antonio, autor del argumento y de la coreografía. Antonio es un artista de gran personalidad, lo que se refleja en su quehacer coreográfico, montado a partir del dato popular y literario de Galicia, con momentos tan bellos como el ya célebre «paso a dos».
El resto del programa presentaba dos versiones de Andalucía: Flamenco (coreografía de Paco Fernández), en el que volvió a lucir el arte y la raza de Cristina Hoyos, El Guito y Manolete, y la traslación de La casa de Bernarda AIba, montada por Aguilar, sobre canto gregoriano y música guitarrística de Emilio de Diego y Antonio Solera, bajo el título de El rango. Carmen Villena (la madre), la voz de María Asquerino y Ana González, Cristina Hernando, Conchita Cerezo, Cristina Gombáu y Elvira Andrés lucieron fuertes matices de expresividad en la danza y en el gesto.
Había que citar la lista entera del ballet de Gades, pues, como ya quedó escrito en anteriores ocasiones, estamos ante una consecución de conjunto sin merma de los valores individuales.


























































