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Reportaje:La situación escolar en España / 5

Aragón padece una política de abandono docente

Los capítulos ya publicados de la presente serie han venido poniendo de manifiesto que es tan débil la estructura y aun la infraestructura de nuestro sistema educativo, que los problemas específicos de cada región o nacionalidad palidecen al lado de los que son comunes a todas ellas. Así, también en el capítulo dedicado a Aragón, escrito por nuestro corresponsal en Zaragoza, José Luis Costa, figura la inevitable referencia a la controvertida política de las llamadas «concentraciones escolares».

Estas deficiencias señaladas, así como las actitudes reivindicativas, pueden referirse, en términos generales, a los niveles de EGB y BUP en Zaragoza y, por extensión, en el resto de las comarcas aragonesas; pero, descendiendo a otros ámbitos del proceso educativo, el mapa regional ofrece hoy lagunas mucho más tristes.Basta como ejemplo decir que, según los proyectos oficiales, para el curso que ahora empieza sólo van a funcionar en toda la provincia de Zaragoza tres unidades de formación permanente de adultos. Y que la escasez de puestos escolares en los niveles de formación profesional resulta hoy abrumadora dentro de la región, si bien en este ámbito de la docencia todavía no se ha observado una verdadera presión social, una fuerte demanda de plazas.

En términos absolutos, la mayor preocupación de los enseñantes aragoneses que se enfrentan ahora al. comienzo del curso con una creciente incertidumbre respecto a la continuidad de sus puestos de trabajo -maestros a la espera de destino o sin plaza, profesores no numerarios de instituto de distintos niveles de contratación -, descansa en la cuestión de la reducción de plantillas, de la amortización de las vacantes, y de la tendencia del Ministerio a no cubrir debidamente las suplencias por enfermedad, jubilación, etcétera.

La actitud gubernamental tiene un inmediato reflejo en los niveles de la calidad de la enseñanza, pues su tendencia, en la práctica, a reducir el número de profesores de BUP obliga asimismo a las autoridades educativas a «olvidarse» del antiguo límite de 40 alumnos por aula como máximo, y a determinar masificaciones docentes, como se deduce de las recientes normas generales que el Ministerio ha dictado a las diferentes delegaciones provinciales.

Estos y otros temas referidos a los niveles educativos de Aragón se han puesto de manifiesto, hasta hace unos días, a través de la escuela de verano que viene funcionando año tras año en Zaragoza y en la que se dan cita maestros y profesores de las tres provincias de la región, quienes desarrollan durante unos días un apretado programa de actividades culturales, pedagógicas, técnicas, etcétera. De la EVA (Escuela de Verano de Aragón) suelen salir todos los años las principales razones reivindicativas del profesorado aragonés, que a su vez viene estando apoyado últimamente, y de manera especial, por las centrales sindicales CCOO, STEA, FETE (UGT) y también por CNT, así como por la mayoría de los partidos políticos de izquierda asentados en Aragón.

El curso, pues, ha comenzado en esta región con los problemas educativos derivados de la creciente desertización, pero corregidos y aumentados esta vez por la actitud supuestamente «concentradora» del Ministerio de Educación, que ayuda de una forma eficacísima a que esa desertización aragonesa continúe desarróllándose a muy buen ritmo.

El curso escolar 1979-80 comenzaba el pasado lunes en Zaragoza con una manifestación de alumnos y de padres. Motivo: centenares de niños zaragozanos no han obtenido plaza en ningún centro escolar para este año.

El hecho ocurría a la misma hora en que en el Ayuntamiento de la capital un buen número de profesores de EGB y de PNN de instituto mantenían un encierro en demanda de los necesarios puestos de trabajo que el Ministerio de Educación está negando en el presente año por mantener en sus justos términos el programa económico del Gobierno.

Por lo que respecta al resto de la región aragonesa, sometida a un inacabado proceso de desertización, grupos de maestros y profesores jóvenes de Aragón manifestaban a EL PAIS su convencimiento de que las autoridades educativas de las tres provincias están contribuyendo, con sus acciones administrativas de supuestas « concentraciones » escolares, a que esa desertización crezca y se justifique, a que se produzca una real degradación de la calidad y cantidad de la enseñanza en los medios rurales, a que sólo sean las cabeceras de comarca, económicamente privilegiadas, las que abriguen hoy día un cierto futuro en materia de instalaciones educativas, existentes o prometidas.

Paralelamente a este proceso de concentración de la enseñanza oficial en grandes núcleos urbanos, reforzado con un abandono creciente de unidades docentes en pequeños pueblos, se observa dentro de la región aragonesa un mantenimiento de los sistemas de enseñanza privada a unos niveles realmente positivos. En ocasiones se ha podido constatar incluso que algunas de las autoridades del Ministerio de Educación, prestan un decidido apoyo al desarrollo de los centros de ensenanza privada, proporcionando en este sentido incluso recomendaciones o «consejos» a los padres de alumnos que acuden a solicitarlo.

Grave déficit en el nivel preescolar

Si las deficiencias en materia de escolarización mínima siguen siendo notables en el presente curso dentro de esta región, lo que ocurre en el nivel de la enseñanza preescolar se diferencia muy poco de lo registrado en otras regiones deprimidas del país. Comarcas enteras de Aragón carecen por completo de estos servicios educativos, cuyas deficiencias son también notorias en las más importantes concentraciones urbanas, principalmente en Zaragoza capital.

Antes aludiamos a que las autoridades del Ministerio de Educación no están contribuyendo a mejorar el mapa regional aragonés con su política de arrinconamiento de los centros docentes rurales. En amplias zonas de la región se ha procedido a una concentración escolar las más de las veces innecesaria, lo cual ha supuesto la amortización de numerosas plazas de maestros.

En esta dirección se halla orientado ahora mismo el proceso reivindicativo de los maestros aragoneses. Hace algunos días se celebrada en Zaragoza una reunión con cincuenta alcaldes de otros tantos municipios, en la que se abordaba en profundidad precisamente este tema de la desertización docente de Aragón; esta reunión hay que incluirla dentro de la campaña abierta por los maestros sin plaza, de denunciar todas las reducciones de plantillas docentes dispuestas hasta ahora y en lo sucesivo por las respectivas delegaciones provinciales del Ministerio de Educación.

Próximo capítulo: «El Consejo Regional, escasamente interesado por los problemas educativos de Asturias. »

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de septiembre de 1979