CINE

"Batman" ocupa las pantallas de veinticinco ciudades españolas

La película norteamericana Batman se estrenó ayer en veinticinco ciudades españolas. En Madrid ocupa ocho salas, y cuatro, en Barcelona. Las aventuras de Batman (el hombre murciélago) proceden del comic, un superhéroe que nace en 1939, con textos de Bill Finger y dibujos de Bob Kane. A lo largo de su historia pasó en varias ocasiones al cine y la televisión. La película que ahora se estrena está realizada en 1966, fecha que se oculta en su lanzamiento publicitario.

Batman está realizada por Leslie H. Martinson. Sus protagonistas son Adam West y Burt Ward, en los papeles de Batman y Robin, la pareja inseparable en la vocación justiciera y la persecución de «maldades». También aparecen otros personajes de la serie, como la mujer gata, el arlequín y el pingüino. La historia escrita para la película es original de Lorenzo Semple, junior. El argumento es una variante del tema clásico de Batman: un grupo de personas se apodera de un plan secreto para destruir el mundo; Batman y Robin se ponen en marcha para neutralizar a los «hombres malos» hasta conseguir que el mundo quede tranquilo y viva en paz. Trece años después de su realización y estreno es conocida por el público español. Sobre este particular, un portavoz de la distribuidora Incine manifestó ayer que «la película tiene unos seis u ocho años, la fecha exacta no la sabernos».La explosión del fenómeno Superman-El film ha provocado la presencia en las pantallas de otros superhéroes. Hace pocos meses pasó inadvertido Spider Man (el hombre araña), que no logró entusiasmar a los chiquillos. Incluso la producción española tuvo el proyecto, ya abandonado, de llevar al cine El Capitán Trueno, de Víctor Mora. Los distribuidores consideran que ha llegado el momento oportuno de imponer Batman, refresco de verano para grandes y chicos, «autorizada para todos los públicos», una de las claves del éxito de este tipo de películas.

La historia de Batman comienza en el mes de mayo de 1939, con su primera aparición en el número 27 de la revista Detective Comics, con textos de Bill Finger y dibujos de Bob Kane, al que se une después Jerry Robinson, que incorpora el personaje de Robin, un joven estudiante que acompaña a Batman en todas las aventuras. Aparece en libros-comics, reeditados en la actualidad en versiones «regias» por la editorial mexicana Novaro, con doce números ya en el mercado y los dibujos originales de Bob Kane.

La escalada del éxito de Batman en la historia de los comics es paralela a la de otros personajes. Durante los años veinte y treinta su traslado al cine es inevitable, a través de seriales que juegan con el suspense y la continuación. En esta época se llevan al cine las aventuras gráficas de Tarzán, Flash Gordon, Dick Tracy, Red Barry, Terry y los piratas, El hombre enmascarado, Mandrake y otros. Batman aparece en 1943, en quince episodios dirigidos por Lambert Hillyear, con el actor Lewis Wllson. Otros quince episodios se realizan en 1949, con el título de Batman y Robin, dirigidos por Spencer Bennet e interpretados por Robert Lowery.

Batman también tuvo su viaje a otros medios de expresión, en seriales radiofónicos y en telefilmes, una curiosa «versión pop» que lanzó la televisión norteamericana cuando el personaje estaba en el olvido. La historieta aumenta la audiencia al publicarse, a partir de 1943, en tiras diarias en los periódicos. La prolongación de las aventuras obliga a un relevo de dibujantes. De esta forma, en 1964, se incorporan como ilustradores Carmine Infantino y Neal Adams, que llegó a dibujar más de veinte episodios. Batman cierra su refugio en 1969, para tranquilidad de «los malos», y envía a Robin a la universidad para proseguir sus estudios, ya que sólo había envejecido cuatro años desde su primera aparición, treinta años antes.

Los «infatigables defensores de la ley» reparten sus esfuerzos en las viñetas y en el cine, en una lucha continua contra «el mal». Las aventuras de Batman y Robin saltan de su vida real a sus característicos disfraces para peinar de malhechores la Ciudad Gótica. Para combatir el delito emplean tecnología y esfuerzo humano. Desde su baticueva, el cerebro electrónico ficha a los elementos contaminantes. Después vendrá la dinámica y lo inverosímil, con un cargamento de batimóvil, batimarino, baticópteros, batiseñal y todos los instrumentos con la marca del «murciélago». El cine ofrece una nueva dimensión a las viñetas de Batman y Robin.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 02 de julio de 1979.

Se adhiere a los criterios de