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Jornadas en Granada sobre el diseño y su enseñanza

La enseñanza del diseño debe plantearse a nivel superior y no puede organizarse su programación y contenido a espaldas de las escuelas privadas que desde hace tiempo -vienen impartiéndola, principalmente en Barcelona, y sin la participación de aquellos profesionales que cuentan con reconocido prestigio internacional y una larga experiencia en el ejercicio de su profesión. En cuanto a la implantación en el BUP de una asignatura que trate específicamente de diseño no parece conveniente, pero sí es fundamental que tanto en EGB como en BUP se plantee la educación desde una perspectiva cultural del diseño.Estas han sido las principales conclusiones obtenidas en el encuentro que en Granada han mantenido los pasados días 21, 22 y 23 un grupo de diseñadores españoles con representantes de los organismos públicos y privados relacionados con la enseñanza del diseño. Este encuentro ha sido el primero de una serie que sobre El papel del diseñador en la sociedad actual está organizando el Centro de Investigación de Nuevas Formas Expresivas (CINFE).

El diseño es el proceso mediante el que el hombre trata de resolver los problemas que le plantea el medio. Sus características principales podemos agruparlas en las siguientes: que lo realiza a través de medios técnicos; que busca una utilidad, unas soluciones para necesidades concretas, y que se realiza por medio de una actividad proyectual. Ante esto es lógico suponer que cada situación socioeconómica exige una postura particular de los diseñadores y de los usuarios del diseño y que el diseñador debe plantearse un problema de optimización a la hora de señalar la prioridad de las necesidades y de la adecuación de los medios reales con que cuenta para resolverla.

Planteado esto así, parece absurdo que la educación general que una sociedad solicita se plantee ajena a esta visión. Parece fundamental que inmersos como estamos en una sociedad en la que los objetos y los medios de comunicación visual juegan un importante papel, el ciudadano reciba desde la enseñanza primaria una formación con la que pueda contar con un espíritu crítico a la hora de elegir y seleccionar aquellos medios que los diseñadores -la industria- le ofertan para resolver los distintos problemas que el medio le plantea.

La condición de diseñador es ambivalente. Por un lado, el diseñador es un generalista. Utiliza muchas tecnologías y conocimientos científicos que son específicos de otras profesiones. Y a su vez su especificidad puede señalarse que está en su capacidad como anticipador de imágenes, como experto en el campo de la expresión, del valor comunicante que los objetos presentan.

De esto se deduce que la formación del diseñador debe basarse en un esquema que abarque como mínimo los siguientes conocimientos: medición y cálculo, evolución de las formas, tecnología y las siguientes habilidades: prácticas, como el valor de la comunicación, y especulativas, como la optimización, análisis y asociación. Está claro que para cumplir estos objetivos es necesario un nivel educativo parecido al que hoy se considera nivel superior y con acceso al nivel de investigación.

Hasta ahora, en España la formación del diseñador se ha planteado a nivel de enseñanza privada, no porque las escuelas que la imparten carezcan de vocación pública, sino porque la legislación y la administración de la educación así lo han exigido. Estas escuelas surgieron en Barcelona como respuesta a una necesidad que la sociedad industrial presentaba y su desarrollo y perfeccionamiento han sido armónicos con el propio del contexto general en el que se han dado. Si Barcelona fue pionera en el desarrollo industrial, también lo ha sido en el campo del diseño. Pero al evolucionar toda la sociedad española parece exigirse una evolución paralela del diseño en el campo estatal. Así lo reconoce la ley de Educación, aunque este reconocimiento no tenga una plasmación lógica.

Enseñanzas artísticas

Se incluye el estudio del diseño en lo que se llaman enseñanzas artísticas, campo en el que, dada la definición y características del diseño, no parece sentirse a gusto. Las escuelas de artes aplicadas son las encargadas de desarrollar el programa necesario para la formación de los diseñadores. Y como no está claro el paso de estas escuelas a los estudios superiores, que en el proyecto corresponderían a las facultades de Bellas Artes, no se vislumbra posibilidad en la situación actual de que los estudios de diseño, aun aceptando el mal menor de su ubicación entre las enseñanzas artísticas, adquieran el nivel superior que necesitan.

Ante esta situación, los representantes de los organismos públicos encargados de la enseñanza del diseño presentes en Granada: Germán Calvo, inspector general de las Escuelas de Artes Aplicadas y director de la de Madrid; Rafael Montero, profesor de diseño en la misma; José Miguel Castillo, de la Escuela de Artes Aplicadas de Granada; Miguel Durán Lóriga, profesor de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Complutense de Madrid; Francisco Echauz, vicedecano y jefe de estudios, y los profesores Manuel Sánchez Méndez y José Luis Sánchez, de la facultad de Bellas Artes de la misma Universidad, han decidido solicitar de los diseñadores profesionales y de las escuelas privadas un informe sobre cuáles son y cómo deben sistematizarse las materias a enseñar en esos centros con relación al diseño en su doble vertiente industrial y gráfico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 28 de marzo de 1979.

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