Pesimismo en Washington sobre las conversaciones Carter-Begin
Las conversaciones entre el presidente Jimmy Carter y el primer ministro, Menahem Begin, se reanudaron anoche, después de la pausa impuesta por el descanso sabático judío, en medio de informaciones totalmente contradictorias sobre la marcha de las negociaciones de paz egipcio-israelíes.Así, mientras que los medios informativos nortamericanos recogían filtraciones que indicaban que el primer ministro israelí se ha mostrado totalmente inflexible y que el proceso de paz iniciado con la visita de Sadat a Jerusalén a finales de 1977 estaba al borde del colapso total, noticias procedentes de El Cairo eran mucho más optimistas.
El semanario Octubre, vinculado estrechamente a Sadat, anunció el sábado que el presidente egipcio viajará el martes o el miércoles próximo a Washington, para firmar aquí un tratado de paz con Menahen Begin y mantener, después, conversaciones con el presidente Jimmy Carter, en las que se concretará la ayuda económica de Norteamérica a Egipto.
Esta información del semanario egipcio era aceptada anoche con grandes reservas en los medios periodísticos de Estados Unidos, especialmente porque no citaba fuentes ni daba detalles concretos de cómo se llegó al supuesto acuerdo de paz.
Carter se reunió ayer por la mañana con sus más directos colaboradores en política exterior, el secretario de Estado, Cyrus Vance, y el consejero para Asuntos de Seguridad, Zbigniew Brzezinski, para plantear la estrategia en las conversaciones que mantendrá con Begin.
Pese a que los comunicados oficiales hablaron de conversaciones «serias, extensas y útiles», y de que el propio presidente Carter anunció, en una grabación de video, a una convención del Partido Demócrata en Los Angeles que Egipto e Israel estaban a «sólo unos centímetros» de conseguir la paz, el ambiente era de absoluto pesimismo en Washington, por lo menos hasta que se recibió la sorprendente información de Octubre.


























































