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Crítica:

También esta semana

Poeta, novelista, antólogo, ensayista, autor teatral, secretario de la revista Papeles de Son Armadans y pintor autodidacta, Fernández Molina expone gouaches y dibujos inspirados en la iconografía popular y sometidos a un shock de modernidad vaporosa, que unas veces nos remite a Gordillo, otras a Max Ernst, etcétera. Lo más grato: un abecedario y algunos dibujos de personajillos polimorfos, aunque nada perversos. Acudir sin aspavientos.Se trata de una de esas exposiciones didácticas maravillosamente planeadas y realizadas que en Europa y en EEUU están a la orden del día, pero que aquí, en España, parece imposible siquiera imaginar. La cosa, sin embargo, no puede ser más sencilla y, desde luego, más eficaz: unos paneles atornillados con fotografías y textos impresos directamente sobre aquéllos. El British Council ha montado en torno a la figura de Shakespeare una exposición sobre la historia, el arte, la literatura, la música, el teatro, las fiestas... de la Inglaterra isabelina, destinada a un público indiscriminado. Y aquí cabe una excepción: quienes desconozcan la lengua inglesa, pues los textos no han sido traducidos. Estos pueden entretenerse con el audiovisual y una estupenda maqueta del teatro del Globo.Mañana, viernes, a las siete de la tarde, los instrumentos que actualmente expone Adolf Schlosser en la galería Buades sonarán a manos del propio SchIosser, Chiqui Abril, Carlos Alcolea, Pierre Bonet, Patricio Bulnes y Carlos Varona. No se trata, pues, de celebrar un con cierto con motivo de la exposición, sino de poner en funcionamiento lo que allí se expone a la vista, amén de un gato invitado con carácter extraordinario. Lástima que los fríos del invierno no permitan llevarlo a cabo en el recinto que inicialmente se había proyectado: La Tinaja, un viejo horno alfarero de grandes dimensiones que sobrevive en las proximidades de la Escuela de Cerámica.Exposición de la obra reciente de uno de los pintores informalistas más conocidos de los años sesenta. Lo de reciente debe tomarse, sin embargo, al pie de la letra, porque lo cierto es que todo resulta algo destartalado: a uno le recuerdan aquellos «magmas» de que entonces hablaba a todas horas un conocido crítico madrileño. Pintura por las bravas y caiga quien caiga, que si bien parece reclamar el magisterio de Pollock, anda, en realidad, por los aledaños del Mathieu de los carteles para: Air France, de infausta memoria.Entre piscinas para esquizofrénicos, pérfidas damas y rulos electrónicos tenemos aquí una figuración delirante, obscena y malvada de la que tendremos que hablar largo y tendido.Hoy se inaugura una exposición de esculturas y dibujos de Henry Moore, patriarca de la escultura contemporánca, cuya presencia en Madrid justifica también un próximo y más extenso comentario.Entretenida exposición de un joven dibujante, cuyas buenas maneras deberían quizá sobreponerse a influenciasexcesivas, como la de Brinkmann, por ejemplo.

Antonio Fernández Molina

Galería Juana Mordó. Villanueva, 7.

The age of Shakespeare

Centro Cultural de la Villa de Madrid.Plaza de Colón.

Adolf Schlosser en concierto

Galería Buades. Claudio Coello, 43.

Fernando Sáez

Galería La Kabala. Conde de Aranda, número 10.

Antonio Posada

Galería Sen. Núñez de Balboa, 37.

Henry Moore

Galería Vandré. Don,Ramón de la Cruz, 26.

Joaquín de Molina

Librería «El Pub» López de Hoyos, número 27.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de febrero de 1979