Crítica:TEATRO/"SOLO PARA MUJERES"Crítica
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Tampoco para mujeres

Sólo para mujeres, de Teófilo Calle.Decorador: Arrabat

Intérpretes: Mercedes Menéndez, María José Valiente, Nieves Salcedo, Carlos Villafranca, Paco Hernández. En el teatro Eslava

El autor es un actor y está en su derecho a este tradicional pluriempleo. Pero Sólo para mujeres está fuera del recibo que puede concederse a un hombre joven familiarizado con los escenarios. Porque, en esas condiciones, lo suyo no es fruto de la inexperiencia, sino de la deliberación. Teófilo Calle no ha escrito lo que ha podido, sino lo que ha querido. Y ahí es difícil aprobarle.

La comedia no es ni antifeminista ni antimachista. Es, simplemente, una vía buscona de la risa, que puede encontrar, al precio que sea. El feminismo, evidentemente, no puede ser reducido a una presidenta combativa que abandona sus prejuicios de «sólo para mujeres» en cuanto aparece un hombre cerca. Esto hace enrojecer. El erotismo, por otra parte, tiene connotaciones que están más allá de la soledad de un refugio femenino. Y el teatro tampoco es ese pequeño barullo lineal salpicado de escenas sueltas en que los personajes episódicos devoran a los principales. En esas condiciones, sólo el vestuario mantiene cierta fuente de interés y, sólo una actriz -María José Valiente- supera el bajo tono general.

Es imposible tomar en serio la propuesta de Teófilo Calle. Existe un lugar, claro está, para el teatro de consumo, de buen humor, de escapismo, o como queramos llamarle. Desgraciadamente, y salvo inmediato propósito de enmienda, ese lugar no se puede llenar con propuestas tan inanes como Sólo para mujeres.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0020, 20 de enero de 1979.