La Fundación Miró "en olor de multitud"

En la Fundación Miró se exhibe una exposición titulada «Sugestiones olfativas», bajo la dirección (idea y contenido) de Jordi Pablo y con un montaje de Xavier Olivé y Alicia Núñez. Sin duda alguna es la primera vez que en nuestras latitudes una manifestación como ésta tiene lugar, mereciendo el adjetivo de doblemente válida, tanto por la originalidad de su propuesta como por lo acertado del montaje que la ubica.El sentido del olfato, en efecto, apenas ha tenido un papel mínimo en el terreno del arte. Tan sólo ciertas manifestaciones experimentales como los happenings de Tetsumi Kudo, por poner un ejemplo, hicieron uso de él. Y, sin embargo, el olfato es una fuente de percepciones inmensa, regula en cierto modo nuestra vida cotidiana y se asocia tanto a recuerdos vividos, a personas, corno a elementos distintivos de una cultura o lugar.

Sugestiones olfativas

Fundación Joan Miró. Parque de Montjuich. Barcelona.

La exposición, que no se ha ceñido sólo al uso artístico del olfato, sino a poner en evidencia su importante papel en nuestra vida y sus posibilidades de placer y asociación, se inicia con una explicación didáctica de la fisiología del olfato. Junto a ella se halla situada la parte dedicada a olores del cuerpo, donde unas citas de Henry Millar (que a más de uno parecerán «escandalosas») rompen por fin con el tabú de los olores indecibles Los elementos de olor, una sección. explicada por técnicos perfumistas, destaca las fuentes de origen de los productos aromáticos: la naturaleza (vegetal o animal) y la síntesis química. Esta sección se materializa en numerosas especies de flores a base de una lámina, una explicación somera y un recipiente de vidrio del que puede olerse la esencia, o bien, para los animales, a base de unas bonitas jaulas con vanos especímenes disecados, sean éstos domésticos o aquellos cuya esencia se utiliza en perfumería.

El tema de los perfumes se ha tratado mediante una explicación técnica de su composición, la muestra de los más importantes perfumes «clásicos» (Arpege, Air du Temps, Chanel n.º 5) y la creación de ambientes del perfume en relación a la moda (tocadores y diseños publicitarios de los años veinte, treinta, cuarenta y cincuenta).

Una de las secciones más interesantes la constituye la del olor y otras sensaciones, descubriendo las posibles (y tan poco estudiadas) relaciones entre olor y color, olor y ambiente, olor y gusto, etcétera. La más obvia es, sin duda, esta última, ejemplificada aquí por un menú a base de pastillas de espárragos, pollo con patatas, manzana, helado de fresa, vino tinto, café y coñac. Olores y colores es una sección, en cambio, pobre, dando que pensar hasta qué punto nuestra capacidad de relacionarlos está mediatizada por la técnica publicitaria, la única, por otro lado, que se ha ocupado seriamente del tema.

Por fin, la sección olor y cultura popular, un tema en el que Jordi Pablo lleva investigando desde hace tiempo, muestra -mediante objetos y paneles explicativos- todas aquellas manifestaciones tradicionales en las cuales las plantas, flores y frutas olorosas eran un componente esencial (laurel, ajo, pétalos de rosa...)

Si la exposición, como señalan sus organizadores, es sólo un primer intento lleno de dificultades metodológicas a causa de la novedad del tema, no por ello se ha dejado de hacer un esfuerzo de análisis. El catálogo, en efecto (lástima que al elevado precio de 750 pesetas), posee textos de gran interés a cargo de A. Cirici, Biel Mesquida, A. Rafols-Casamada, Cristina Dachs, María A. Capmanys y varíos otros.

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