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La Guardia de Franco de Valladolid se resiste a abandonar su sede

La Guardia de Franco se niega a abandonar los locales que ocupa desde hace muchos años en el teatro Calderón de Valladolid. La Caja de Ahorros Provincial ha adquirido el edificio, y por mediación del delegado de Cultura se ha intentado que algunas de las dependencias fueran habilitadas para la coral vallisoletana, entidad artística que se halla sin locales desde hace tiempo.Pese a las gestiones llevadas a cabo por diversas autoridades, los responsablesde la antigua Guardia de Franco no quieren abandonar las salas del teatro Calderón. «De aquí sólo nos sacan con los pies por delante», han afirmado. Al final de la entrevista mantenida con el deglado de Cultura, uno de los guardias de Franco se despidió brazo en alto y con el grito de Arriba España.

La coral necesita los locales -ha señalado José David Redondo, delegado de Cultura de Valladolid-, pero ante la negativa de la Guardia de Franco sólo caben dos soluciones: o el desalojo negociado o un procedimiento judicial, la Guardia de Franco no tiene ningún apoyo legal para continuar en estas dependencias, pero el proceso judicial se prolongaría durante mucho tiempo y la coral vallisoletana demanda una solución urgente porque tienen encima la orden de desalojo de los locales que ahora ocupa en la Hospedería de San Benito.

La Guardia de Franco, que ya ha cambiado su denominación por la de Círculos Hispánicos, ha desafiado incluso gestiones realizadas a través del gobernador civil.

La Delegación de Cultura de Valladolid intenta por todos los medios encontrar una solución al problema pero la negativa de una entidad que ya no tiene razón de ser puede dejar a la coral, una agrupación que goza de gran prestigio a nivel nacional e internacional, sin un sitio donde desarrollar sus actividades.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de noviembre de 1978

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