Denuncian el abandono del patrimonio histórico-artístico de Córdoba
En un amplio informe de quince folios la Asociación Sindical de Artistas Plásticos de Córdoba hace la más dura y pormenorizada crítica que hasta ahora se ha realizado sobre la política «conservacionista» sometida, cuando no a la burguesía local especuladora, al desdén o la indiferencia. En este sentido denuncian «el abandono, complicidad, incompetencia e incluso intereses directos de las sucesivas autoridades locales y provinciales, junto con los distintos organismos, entidades e instituciones que han tenido y tienen la responsabilidad de velar por la conservación de nuestro patrimonio.El informe dado a la publicidad, se eleva a los Ministerios de Cultura de Educación y Ciencia, Obras Públicas y Urbanismo y al de Hacienda en exigencia de que, como justa reparación a tan largo proceso de olvido, se otorguen con carácter urgente y preferencial los medios suficientes para la parcial solución posible». Asimismo se ha elevado a la Junta de Andalucía y a su Consejería de Cultura y al propio Ayuntamiento y Diputación exhortando a estas últimas instituciones al «inaplazable cumplimiento de su deber de salvaguarda, tutela y restauración».
El informe termina pidiendo con urgencia un plan especial de rehabilitación y conservación del conjunto urbano histórico y hace un detallado estudio de la situación actual de numerosos monumentos y centros culturales. Entre ellos dos iglesias fundadas por Fernando III, conquistador de la ciudad, la de Santa Marina de Aguas Santas y la de Santa Magdalena, románica ojival la primera y de transición del románico al gótico la segunda, ambas cerradas, a mitad de su restauración por falta de partidas presupuestarias, algunas de las cuales fueron puestas por Hacienda a disposición de la sección de Monumentos del Patrimonio Histórico Artístico desde 1971 por más de cuatro millones, y permaneciendo en ignorado paradero. El palacio de los marqueses de Viana, el más singular ejemplo de la arquitectura civil renacentista de Córdoba, adornado de catorce patios, guardián de tesoros incalculables y puesto subrepticiamente en venta por su propietario, un miembro de la grandeza de España, desde la sección de anuncios del Jour de France, hecho que ha conmovido a la ciudad, incapacitada para reunir los más de mil millones de pesetas «en que presuntamente se ha tasado. Tres museos, el Provincial, el Arqueológico y Etnológico o de Artes y Costumbres Populares, están cerrados en precaria situación. Los dos primeros, por falta de medios -por 18.000 pesetas cerró el Provincial-, que albergan, respectivamente, obras de Alonso de Aguilar, Alejo Fernández y Pedro de Córdoba entre los primitivos; tablas de Memling y obras de Murillo, Valdés Leal, Roelans, Carreño de Miranda, Goya, Rivera, Tiépolo, Guido Reni, Bassano, Sassoferrato, Zurbarán, Bocanegra, Giordano, entre otros, y el segundo, una de las mejores de la arqueología ibérica, prerromana, romana y, obviamente, árabe. El tercer museo, Etnológico, no llegó ni siquiera a abrirse, temiendo la Asociación Sindical de Artistas Plásticos por las piezas de su colección, entre ellas el telar judío del siglo XIV, único en el mundo.


























































