Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Washigton estudia una OTAN para Oriente Próximo

La idea de un tratado de defensa regional en Oriente Próximo, similar a la OTAN, y compuesto por Israel, Estados Unidos y los Estados árabes moderados toma cuerpo en Washington, pero no entusiasma demasiado en los medios gubernamentales de la capital israelí.

Al parecer, el presidente norteamericano, Jimmy Carter, ha recibido ya las conclusiones de los expertos encargados de la posibilidad de llevar a efecto un tratado de defensa regional que englobaría Israel, Egipto, Líbano, Jordania y Siria, de un lado, y Estados Unidos, por el otro. Para Washington la condición indispensable para este tratado sería, naturalmente, la firma de una paz entre los árabes e Israel, bajo la égida de Washington.

Ya el pasado mes de enero se adelantó esta posibilidad, aunque entonces el Departamento de Estado norteamericano desmintió la información.

Un tratado de defensa en Oriente Próximo, o METO (Middle Eastern Tretay Organisation), bajo el patronazgo norteamericano, permitiría el estacionamiento de tropas de Estados Unidos en la región. La presencia militar de Washington constituiría, a la vez, una garantía para la seguridad de Israel y un obstáculo más que cerraría Oriente Próximo a la penetración soviética.

Al parecer, la idea del METO sería, originariamente, una propuesta de Zbigniew Brzezinski, que ahora pasaría a formar parte de las sugerencias que el presidente norteamericano, Jimmy Carter, piensa presentar a Egipto e Israel, en la cumbre de Camp David.

En Jerusalén los medios oficiales se abstienen, por el momento, de hacer cualquier comentario. Se limitan a recordar que Israel «no aceptará jamás que las garantías militares norteamericanas sustituyan las medidas de seguridad, que sólo puede proporcionar a Israel la presencia de sus propias tropas en lugares estratégicamente elegidos por Israel».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 31 de agosto de 1978