Los vascos y las centrales nucleares
«Desde que el primero de los reactores nucleares entró en servicio hace una década, España ha conquistado un lugar en la historia nuclear. En 1975, el Gobierno español aprobó uno de los programas más ambiciosos de desarrollo nuclear, y en 1977 los terroristas españoles lanzaron la primera ofensiva armada en el mundo contra una planta nuclear.(...)De acuerdo con sus sentimientos regionalistas, el movimiento antinuclear español está dividido en numerosas asociaciones locales, que protestan no contra el poder nuclear mismo, sino contra su emplazamiento. (...)
Desde las elecciones generales de junio, la organización separatista vasca ETA ha corrido el peligro de perder el apoyo del que depende. Con un Gobierno elegido democráticamente en Madrid, es más difícil afirmar que se está luchando contra el fascismo. ETA necesitaba una causa popular. El 19 de diciembre un comando de cuatro hombres de ETA intentó asaltar el puesto de la Guardia Civil en Lemóniz. (...)
El 17 de marzo, una explosión en las oficinas de Iberduero mató a dos obreros. (...)
El apoyo a ETA disminuye, pero no desaparece. Hay recriminaciones dentro de la organización y algunos activistas se retiraron de ETA. Paradójicamente, el resultado es un grupo más intransigente, inseguro y sin escrúpulos. »
27 abril


























































