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Fuertes disensiones entre sindicatos

La Confederación Sindical Unitaria italiana corre el peligro de una grave división como consecuencia de la polémica surgida entre la CGIL, comunista y la CISL de extracción preferentemente católica.Las actuales sesiones de la dirección de la Confederación Sindical y la inesperada noticia de que una delegación del sindicato católico. CISL. presidida por su secretario general, Luigi Macario. partirá la próxima semana a Washington para relanzar los antiguos lazos de amistad con la AFL-CIO. el sindicato norteamericano, provocan momentos de incertidumbre sobre el futuro de la unidad sindical italiana.

Giorgio Benvenuto, el secretario del sindicato socialista UIL, trata desesperadamente de que Macario y Luciano Lama. líder de la CGIL lleguen a un acuerdo sobre la autonomía sindical respecto a los partidos políticos.

Lama ha sido acusado por Macario, en una carta, de haber vinculado por completo a su sindicato a las directrices del Partido Comunista, que tras su acuerdo programático con la Democracia Cristiana se ha plegado en muchas de sus anteriores reivindicaciones.

Benvenuto afirmó ayer que la autonomía sindical debe ser mantenida a toda costa y manifestó estar de acuerdo con Lama en que el terrorismo debe ser afrontado por parte de los trabajadores para erradicarlo, pero no hasta el punto, como quisiera el sindicalista comunista, de llegar a crear una «policía obrera ».

La invitación a Estados Unidos que Luigi Macario recibió ayer por parte del sindicato norteamericano. presagia un clima de tormenta. puesto que en la década de los cincuenta, el sindicato católico. bien sujetado por la AFL-CIO. era manifiestamente antimarxista.

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