Síntomas de decadencia en el cine italiano
El cine italiano esta afectado por una crisis profunda y los críticos se refieren a los síntomas de una general decadencia, que se manifiesta, sobre todo, en los problemas económicos, que afrontan productores y directores, según informa Efe desde Roma. Esta crisis es patente pese a que algunas películas italianas hayan alcanzado un éxito mundial, como es el caso de Padre patrón, de los hermanos Taviani; Una jornada particular, de Ettore scola, con grandes elogios al actor Marcello Mastroiani y postulación para el Oscar a Sofía Loren, y Un burgués pequeño burgués, de Mario Monicelli, con Alberto Sordi.Durante el año 1977 se produjeron en Italia setenta películas menos que el año anterior, invirtiéndose en el sector 45 millones de dólares menos, y en cuanto a espectadores hubo una disminución del 20 % con relación a 1976. Los productores sólo aceptan financiar filmes de éxito asegurado, por lo que los directores prefieren recurrir a actores populares y temas poco comprometidos.
El 70,% de las películas apuntaron hacia el género erótico, con escaso nivel artístico. La acción de la censura fue constante, siendo denunciada por productores, directores y actores que pidieron una total liberalización en la materia, siguiendo el ejemplo de los países más avanzados.


























































