Ir al contenido
_
_
_
_
Cartas al director

Azotes a tiempo

En EL PAIS del jueves 22 de diciembre he podido leer una carta firmada por la señora o señorita, Carmen Toledo, de la corte.Ya me perdonarán tanto usted como la sobredicha, pero un escalofrío me ha recorrido el cuerpo todo a su vista. Se me ha ido atrás el magín y he recordado que en mis veintiocho años de existencia no he conocido en el ambiente sino mano dura -con sólo alguna que otra excepción entre las que se cuentan mis padres- y ahora, cuando parece que las manos empiezan tímidamente a enternecerse, cuando la mano por excelencia dura ya no nos amenaza -loado sea el cielo-, surgen muestras nostálgicas como la presente que añoran e invocan la contundencia del varapalo y la dureza de la roca como panacea para solucionar todo problema.

Hechos tales me hielan el riego y me estremecen las carnes, pero, a la vista de la desesperación de esta buena mujer, que con tanto énfasis reclama una y otra vez mano dura para los españoles, y dado que me siento en verdad español y justiciero, estoy dispuesto -si ella tiene a bien enviarme su dirección- a visitarla y procecter, mal que me pese, a aplicarle el remedio que ella misma recomienda. Si piensa que los españoles necesitamos manó dura para con nosotros, no creo que se considere excepción; y así, ella antes, que nadie la precisa como remedio a su desatino: unos buenos azotes a tiempo acaso la harían más tierna con sus compatriotas

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_