Setecientos tractores
se estacionaron ayer en los arcenes de las carreteras de la provincia de Cuenca en apoyo de la protesta por los precios del girasol. Los agricultores piden que se les pague el girasol a 25 pesetas-kilo, pero sin tener en cuenta el grado de humedad. El precio del aceite de girasol al consumidor durante este año ha subido 30 pesetas, mientras que para los agricultores el pasado año les abonaron el kilo a 19 pesetas.


























































