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Tribuna:DIARIO DE UN SNOB

Diez Minutos

El Gobierno concede a los contendientes en las elecciones media hora, de televisión repartida en tres sesiones de diez minutos. ¿Y cómo mete uno en diez minutos cuarenta años de historia de España para denunciarla, y encima el programa personal o del partido? Parece que se anunciaron erróneamente las candidaturas a algo de dos escritores: Buero Vallejo y Julián Marías. Ambos han desmentido la noticia. Yo creo que aparte su falta de ambición política estos señores se han negado por lo de los diez minutos. Buero es hombre de parla lenta y meditada. En diez minutos sólo le da tiempo a empezar a liar el cigarrillo de la dialéctica. ¿Y cómo mete Julián Marías toda su filosofía en diez minutos? Claro que un político o un intelectual debe ser capaz de sintetizarse a sí mismo, de concentrarse, pero tampoco podemos hacer de Julián Marías un danone.

Los que mandan han disfrutado de la tele durante veinte años o los que lleve funcionando el invento. Veinte años frente a diez minutos me parece una ligera desproporción. Ellos han discurseado, aleccionado y conminado sin parar durante todo ese tiempo, y ahora le conceden al adversario político diez minutos para llevarles la contraria. Es casi una invitación al insulto, porque en diez minutos sólo caben unos cuantos tacos. En diez minutos no se le puede explicar a un pueblo, el español, con cuarenta años de ignorancia. lo que es la democracia, lo que es el socialismo ni lo que es el agua de mesa. A ver cómo mete Santiago Carrillo El Capital en diez minutos. Tierno Galván necesita siempre los diez primeros minutos de su oratoria para aclararse la voz y estirarse los puños de la camisa. En diez minutos, a Ruiz-Giménez apenas si le da tiempo para santiguarse.

Y dice el parado:

-Este timing de los diez minutos sólo favorece a Fraga, que es el político de la prisa.Claro que más vale eso que aburrir al personal. Los grandes discursos de antes, por la tele, duraban desde la sopa hasta el descafeinado. Carlos Arias, en cambio va a poder llorar muy poco en diez minutos. por la pantalla casera.

Y salta el abrecoches:

-Algunos partidos como no tienen programa. yo creo que hasta les va a sobrar tiempo.

Efectivamente para los grandes partidos con una mística, diez minutos no son nada pero para los partidos improvisados, sin doctrina ni, afiliados, va a ser un problema llenar los diez minutos, una vez emitido el primer carraspeo ideológico y lucida la corbata de nudo ancho y centrista.

No es mucho tiempo ni poco -sentencia el abrecoches- depende de lo que cada uno tenga que decir.

Más que anunciar la democracia, va a parecer que anuncian una sopa, por lo subitáneo de las apariciones. Algunos, como Thomas de Carranza, han renunciado incluso a los diez minutos, puesto que no se presenta. O porque no tiene nada que decir o porque no sabe decirlo en diez minutos.

-¿Y por qué a Curro Jiménez le dan una hora y a Felipe González diez minutos?, pregunta el parado.

Eso. Que encima los dos son andaluces. Y no creo yo que Sancho Gracia tenga más garra para el mujerío que Felipe de Bonn. Después de cuarenta años de dictadura, ahora quieren resolver la democracia en diez minutos. Aquí los sistemas autoritarios siempre se toman mucho tiempo. Dice Marías que los períodos liberales sólo suelen durarnos tres años. Pues éste que viene va a ser de diez minutos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 15 de mayo de 1977