Ir al contenido
_
_
_
_

Los seis días de Suárez

Después de sobrevolar Portugal las Bahamas y Cuba y enviar mensajes de saludo a sus respectivo jefes de Estado, en un, símbolo de diálogo con todos de la nueva época española, el primer ministro d la Corona ha comenzado en Méjico -México, diríamos hoy, en prueba de buena disposición al diálogo- una nueva etapa. El presidente, que hasta ahora ha dedicado su esfuerzo a ser, básicamente, un político, tiene casi una semana de plena dedicación como estadista, papel para el que llega arropado, precisamente, por su gestión como político.Siempre con la mano abierta saludando a mejicanos, a exiliados y a emigrantes, a esos españoles que hoy descubren que pese a las evoluciones de la política es mi difícil ya para ellos abandonar la segunda patria, el presidente Suárez tiene por delante una papeleta tan agradable como difícil. Españoles y mejicanos somos gentes idealistas y emocionales, con tendencia a poner la historia y los lazos fraternales por delante de lo real, tangible y actual (...)

Dado que Méjico está inmerso en un proceso de desarrollo económico acelerado y que España está en otro de apuntalamiento de lo suyo, hay todo que ganar y nada que perder con una reactivación comercial, cultural, vital, en suma para ambos pueblos.

26 abril

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_