Los tractores de la protesta
En la sociedad industrializada de hoy, los campesinos tienen que poner sus tractores en los arcenes de las carreteras para que todos nos demos cuenta de la protesta.El malestar se extiende desde Cataluña a Andalucía, desde Castilla a Aragón, y se concreta principalmente en dos puntos: primero, los campesinos perciben poco por los productos del campo; segundo, los campesinos perciben de la Seguridad Social prestaciones muy bajas.
El consumidor no siempre se da cuenta de ese malestar agrario, porque los precios que paga por los productos del campo suelen ser bastante más elevados de esos que el agricultor lamenta cobrar por ellos. La producción y el consumo, el campo y la ciudad están demasiado distantes. Para que nos demos cuenta del problema han puesto los campesinos sus tractores al borde de la carretera.
Ojalá la situación de la agricultura encuentre planteamientos justos y realistas. En una sociedad industrial, lo que corresponde es un campo mecanizado -ahí están los tractores-, pero también un trabajo remunerador y un nivel de vida homogéneo en el conjunto social.
1 marzo
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